
El mercado internacional del café enfrenta una jornada de retrocesos ante las expectativas de una mayor oferta mundial, un escenario que también tiene relevancia para El Salvador, uno de los países cuyo café forma parte de los inventarios certificados en la Bolsa de Nueva York. De acuerdo con datos proporcionados por el Instituto Salvadoreño del Café (ISC), los inventarios certificados alcanzaron los 233,479 sacos de 60 kilogramos al 16 de septiembre de 2026, frente a los 217,646 sacos del cierre anterior.
El incremento representa 15,833 sacos adicionales, equivalente a aproximadamente 7.3% respecto al registro previo. Dentro de las existencias certificadas, 868 sacos corresponden a café de origen salvadoreño, mientras que otros 48,745 sacos aparecen como pendientes. Para la actividad cafetalera nacional, el comportamiento de estos inventarios constituye una referencia del nivel de disponibilidad del grano en uno de los principales mercados internacionales de futuros.
El panorama de oferta mundial es uno de los principales factores que está incidiendo sobre las cotizaciones. Según el reporte divulgado por el ISC, la Organización Internacional del Café (OIC) prevé una producción récord de 183.6 millones de sacos para el ciclo 2025/26, un crecimiento de 4.4% interanual. En contraste, el consumo mundial se estima en 180.6 millones de sacos, lo que dejaría un excedente cercano a 3 millones de sacos.

Desde una perspectiva económica, ese posible superávit implica que la producción podría superar al consumo por primera vez en cinco años. Una mayor disponibilidad del producto tiende a generar presión sobre los precios internacionales, situación que puede trasladarse al entorno comercial de los países productores, incluido El Salvador. El reporte, sin embargo, no establece un precio específico que los productores salvadoreños recibirán como consecuencia de este escenario.
Las expectativas también están relacionadas con la producción brasileña. El ISC cita a RaboResearch Food & Agribusiness, que señala que las condiciones climáticas favorables y una floración temprana en algunas regiones productoras han mejorado las perspectivas para la cosecha brasileña del ciclo 2027/28. La posibilidad de una mayor producción en uno de los mercados relevantes para el café mundial refuerza las previsiones de una oferta internacional más amplia.
Las cotizaciones de los futuros reflejan esta presión. El contrato de café con vencimiento en diciembre de 2026 cerró en 281.55, una disminución de 2.10 respecto a la jornada anterior. Los contratos de marzo, mayo, julio y septiembre de 2027 también terminaron con bajas, con cierres de 273.35, 270.30, 268.65 y 266.95, respectivamente.

Para El Salvador, el comportamiento internacional resulta relevante debido a que el café es un producto destinado al mercado externo y sus precios están vinculados a las condiciones internacionales de comercialización. En el reporte del ISC, la presencia de 868 sacos salvadoreños dentro de los inventarios certificados muestra que parte del café nacional participa en este circuito comercial. No obstante, el documento no proporciona información sobre ingresos por exportaciones, costos de producción o márgenes de los caficultores salvadoreños, por lo que esos efectos no pueden cuantificarse a partir de estos datos.
El escenario presentado por el ISC combina, por tanto, dos señales económicas: un aumento de los inventarios certificados en Nueva York y expectativas de una producción mundial superior al consumo. Con los futuros cerrando a la baja y las previsiones de mayor oferta, el mercado internacional del café enfrenta presión sobre sus cotizaciones. Para El Salvador, la evolución de estos factores será relevante para el desempeño comercial del sector cafetalero, especialmente conforme se conozcan los resultados de las próximas cosechas y cambien las condiciones de oferta y demanda mundial.
