
La Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto emitió un dictamen favorable para autorizar al Gobierno la ampliación de la garantía soberana que respalda un financiamiento de hasta US$103.7 millones entre el Fondo Social para la Vivienda (FSV) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). La medida busca fortalecer los programas de crédito del FSV y facilitar el acceso a vivienda para familias, jóvenes y mujeres.
Actualmente, el FSV cuenta con una línea de crédito de hasta US$53.7 millones con el BCIE, pero el pasado 28 de julio de 2026 el organismo aprobó aumentar el financiamiento en otros US$50 millones. Con esta ampliación, la línea de crédito podría alcanzar los $103.7 millones.
Para respaldar el nuevo monto es necesario ampliar la garantía soberana otorgada por el Estado, autorizada por la Asamblea Legislativa en octubre de 2022 y suscrita en marzo de 2023. Esta garantía permite que el Estado respalde las obligaciones financieras que el FSV adquiera con el BCIE.
Antes de emitir el dictamen, los legisladores recibieron la opinión técnica de Marlon Omar Herrera Hernández, director general de Inversión y Crédito Público, quien explicó que la garantía permitirá respaldar el aumento de la línea de crédito vigente. Según el funcionario, el BCIE requiere esta modificación como respaldo para ampliar el financiamiento.
Herrera señaló que este mecanismo permitirá al FSV mantener el otorgamiento de créditos para programas de vivienda y otras soluciones habitacionales dirigidas a familias que buscan acceder a viviendas de interés social. Entre ellos se encuentra Vivienda Nueva en Condiciones Especiales, que financia la adquisición de viviendas nuevas con plazos de hasta 30 años para trabajadores del sector formal y de hasta 25 años para personas con ingresos variables.
Otro programa es Casa Joven, dirigido a personas de entre 18 y 35 años para adquirir viviendas nuevas o usadas, con financiamiento de hasta 30 años. También está Vivienda Cercana, destinada a salvadoreños que residen en el extranjero y a personas que viven en el país y reciben ingresos provenientes del exterior, con plazos de hasta 25 años.
El FSV cuenta además con Casa Mujer, dirigido a mujeres jefas de hogar, madres solteras, viudas o en situación de vulnerabilidad, de entre 26 y 50 años, para adquirir viviendas nuevas o usadas con financiamiento de hasta 30 años. A estos programas se suma Vivienda en Altura, que facilita la adquisición de inmuebles nuevos o usados en edificaciones verticales, también con plazos de hasta 30 años.
Con la ampliación de la garantía soberana, el FSV podrá respaldar el incremento de su línea de crédito con el BCIE, que pasaría de US$53.7 millones a hasta US$103.7 millones. Los recursos están vinculados al fortalecimiento de los programas de financiamiento habitacional con los que la institución busca ampliar las opciones de acceso a vivienda.
