
Catholic Relief Services (CRS), a través del Fideicomiso para la Seguridad del Agua (FIDEAGUA), realizó este 24 de septiembre el primer Congreso Nacional de Operadores de Sistemas de Agua Potable y Saneamiento en El Salvador (CONOSAS 2026), un encuentro que reunió a más de 300 participantes para abordar los principales desafíos del sector y generar oportunidades de financiamiento, asistencia técnica y adopción de nuevas tecnologías.
El congreso fue concebido como una plataforma para conectar a los Operadores de Sistemas de Agua Potable y Saneamiento (OSAS) con instituciones públicas, entidades financieras, empresas proveedoras de tecnología hídrica, organismos de cooperación y representantes de la academia. La iniciativa busca fortalecer las capacidades técnicas, administrativas, financieras e institucionales de quienes administran estos sistemas en el país.
Gerson Mendoza, coordinador de país para CRS en el área de agua, explicó que CONOSAS representa un hito porque permite integrar en un mismo espacio a los operadores comunitarios, privados y municipales. Según señaló, las juntas de agua, empresas y municipalidades pueden conocer las necesidades actuales del sector, actualizarse sobre nuevas iniciativas y acceder a información sobre opciones de financiamiento y asistencia técnica.
Cuatro ejes para fortalecer los sistemas de agua
El congreso se desarrolló alrededor de cuatro ejes principales. El primero está relacionado con el acceso, continuidad y calidad de los servicios de agua potable, mientras que el segundo aborda la regulación y las responsabilidades legales de los operadores, en el marco de la Ley General de Recursos Hídricos.
El tercer eje se enfocó en el financiamiento crediticio para infraestructura y mejoras en los sistemas de agua y saneamiento. En este punto, FIDEAGUA presentó oportunidades para que los operadores puedan acceder a recursos destinados a fortalecer sus servicios.

El cuarto eje correspondió a las tecnologías e innovación, con la participación de empresas proveedoras que presentaron alternativas para mejorar la eficiencia y sostenibilidad de los sistemas de agua potable comunitarios, privados y municipales.
Mendoza destacó que el acceso a financiamiento puede permitir a las comunidades desarrollar proyectos que anteriormente no tenían capacidad para ejecutar. A través de créditos, cooperación internacional y asistencia técnica, los operadores pueden buscar recursos y herramientas para ampliar o mejorar sus sistemas.
Más de 60 juntas de agua participaron
El encuentro contó con la participación de más de 300 personas, entre ellas 120 representantes de 64 Juntas de Agua, organizaciones comunitarias, administraciones municipales y empresas privadas dedicadas a los servicios hídricos.
También participaron representantes de la Autoridad Salvadoreña del Agua (ASA), ANDA y ANDA Rural, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), el Ministerio de Salud (MINSAL), el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Dirección de Ordenamiento Territorial y Construcción (DOT).

El sector financiero estuvo representado por entidades como Banco Agrícola, Banco Central de Reserva (BCR), BANDESAL y Cajas de Crédito aliadas a FIDEAGUA, mientras que empresas especializadas en tecnología, laboratorios y soluciones para el sector hídrico también formaron parte del encuentro.
La jornada incluyó conferencias sobre la situación y los desafíos para garantizar servicios sostenibles de agua y saneamiento en El Salvador; la experiencia de ANDA; el marco regulatorio y las responsabilidades de los operadores; así como las oportunidades de financiamiento para infraestructura mediante FIDEAGUA.
Gestión eficiente ante los desafíos del recurso hídrico
Uno de los temas destacados durante el congreso fue la necesidad de mejorar la gestión del recurso hídrico, especialmente ante períodos de sequía. Mendoza señaló que las comunidades necesitan adoptar prácticas que permitan administrar de mejor manera un recurso que es limitado.

Entre las medidas mencionadas está la utilización de micromedidores y sistemas eficientes, además de promover un uso responsable del agua dentro de los hogares. Para CRS, la gestión del recurso requiere también cambios de comportamiento que involucren a todos los integrantes de las familias y a las comunidades.
El enfoque de CONOSAS parte de que los desafíos del agua y saneamiento requieren la participación coordinada de diferentes sectores. Por ello, el congreso busca que los operadores no solo conozcan nuevas herramientas, sino que puedan establecer conexiones con instituciones públicas, proveedores, entidades financieras y organizaciones de cooperación para convertir esas oportunidades en proyectos concretos.
De acuerdo con CRS y FIDEAGUA, la articulación entre estos actores permitirá fortalecer las capacidades de los operadores y promover mecanismos de financiamiento y asistencia técnica orientados a desarrollar sistemas de agua más sostenibles, eficientes y capaces de responder a las necesidades de las comunidades.
