
El Salvador elevó su proyección de crecimiento económico para el tercer trimestre de 2026 a 3.9%, desde el 3.3% estimado en el segundo trimestre, de acuerdo con los datos presentados por Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Grupo Cibest, durante el evento Outlook Internacional: América Latina: crecimiento, inversión y confianza en una región que se estabiliza, organizado por Grupo Cibest y Bancoagrícola.
La actualización representa un incremento de 0.6 puntos porcentuales respecto a la estimación anterior. La cifra corresponde específicamente a la proyección del tercer trimestre frente a la previsión realizada en el segundo trimestre, por lo que no debe interpretarse como una nueva proyección de crecimiento para todo 2026.
El Salvador mantiene una de las inflaciones más bajas de la región
Otro de los indicadores destacados en el análisis es la inflación. Para el cierre de 2026, la proyección presentada ubica a El Salvador en 2.5%, uno de los niveles más bajos entre los países analizados y por debajo de economías como Colombia, Brasil, México, Guatemala y República Dominicana.
En la gráfica presentada durante el evento, Colombia registra una inflación proyectada de 6.7%, seguida de Brasil con 4.5%, México con 4.3%, Guatemala y República Dominicana con 3.9%, mientras que Panamá también aparece con 2.5%. Costa Rica registra la proyección más baja, con 1.0%.
La evolución de los precios continúa siendo un reto para los bancos centrales de la región, que enfrentan diferentes presiones derivadas de factores de oferta, condiciones climáticas y tensiones geopolíticas internacionales. Esto ha llevado a que los países mantengan diferentes posturas en materia de tasas de interés.

Inversión, exportaciones y consumo impulsan el crecimiento salvadoreño
El análisis sobre los motores del crecimiento muestra que la estructura de El Salvador presenta una combinación de inversión, exportaciones y consumo privado como los principales componentes que contribuyen a su desempeño económico.
La gráfica presentada por Grupo Cibest muestra que el PIB de El Salvador registró un crecimiento de 3.9 puntos porcentuales en 2025. A diferencia del promedio regional, donde el consumo de los hogares tiene el mayor peso, en el caso salvadoreño también destaca la contribución de la inversión y las exportaciones.

El consumo privado representa uno de los componentes importantes de la demanda interna, al reflejar el gasto realizado por los hogares en bienes y servicios. La inversión, por su parte, está relacionada con la formación de capital y la capacidad de las empresas y el sector público para ampliar su actividad productiva.
Las exportaciones constituyen el tercer motor destacado para El Salvador dentro de la composición mostrada en el análisis. Su aporte refleja la importancia del comercio exterior para la actividad económica del país y para la generación de ingresos provenientes de los mercados internacionales.

La inversión sigue siendo un reto para América Latina
Aunque El Salvador muestra una combinación de inversión, exportaciones y consumo privado como motores de su crecimiento, el análisis regional advierte que la inversión continúa siendo uno de los principales desafíos para América Latina.
La inversión representó el 20.6% del PIB regional en 2015, cayó al 19.0% en 2025 y se proyecta que promedie 19.5% entre 2026 y 2030. En contraste, Asia emergente registra niveles superiores al 35% del PIB, mientras Europa emergente supera el 25% y las economías avanzadas rondan el 22%.
Según Clavijo, esta menor inversión puede limitar la acumulación de capital, la productividad y las posibilidades de sostener mayores tasas de crecimiento en el mediano y largo plazo.
Revisiones de crecimiento en otros países
En el resto de América Latina, las perspectivas para el 3T26 presentan cambios diferentes. Brasil elevó su proyección de 2.0% a 2.2%, mientras que México pasó de 1.5% a 1.3%.
En Centroamérica, Guatemala mantuvo su estimación en 4.0%, mientras Honduras bajó de 3.8% a 3.5%, Costa Rica de 3.9% a 3.7% y Panamá de 4.4% a 4.0%. Otros países también registraron revisiones a la baja, como Chile, Uruguay y Paraguay, mientras varias economías mantuvieron sus proyecciones sin cambios.
