
En el marco de la Semana de la Sostenibilidad y RSE, organizada por la Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS), CMI Alimentos, agrupación de negocios de Corporación Multi Inversiones (CMI), dio a conocer los avances de su modelo regional de economía circular.
CMI Alimentos integra la sostenibilidad en su estrategia de negocio y en sus operaciones. Este enfoque reconoce que la gestión de residuos no representa únicamente un reto operativo, sino también recursos con potencial para generar nuevas oportunidades ambientales, sociales y económicas.
El modelo se fundamenta en tres acciones: medir, separar y clasificar los residuos desde su origen. Esto permite fortalecer su trazabilidad, identificar alternativas de aprovechamiento y reincorporar diferentes materiales a nuevas cadenas productivas.
Como resultado de esta estrategia, durante 2025, CMI Alimentos valorizó más de 75,000 toneladas de residuos y consolidó una red de 445 proveedores regularizados, a nivel regional. Asimismo, los ingresos derivados de la valorización de residuos registraron un crecimiento cercano al 8 % respecto al 2024. Estos recursos son reinvertidos para continuar fortaleciendo el modelo de economía circular.

Esta forma de operar permite pasar de considerar los residuos como un costo a reconocerlos como recursos que pueden generar valor. Medir, separar y clasificar contribuye a mejorar la eficiencia de los procesos, reducir riesgos y tomar mejores decisiones para la operación, el medio ambiente y las comunidades.
Entre los ejemplos de aprovechamiento se encuentra el aceite vegetal utilizado en las operaciones, que se canaliza para su transformación en biodiésel. La gallinaza se aprovecha en actividades agrícolas o como fuente de energía, mientras que materiales como plásticos, cartón y uniformes encuentran nuevas oportunidades de aprovechamiento al incorporarse a otras cadenas productivas.
En El Salvador, la integración de la economía circular en los negocios se refleja en acciones concretas. CMI Alimentos ha exportado más de 2,150 toneladas de residuos de aceite y manteca provenientes de las operaciones de sus restaurantes en El Salvador hacia Europa, en cumplimiento con los estándares internacionales de manejo y exportación de residuos, donde son utilizados como materia prima para producir biodiésel.
También se han recuperado más de 1,500 libras de uniformes para elaborar colchones y telas de aislamiento acústico, prolongando la vida útil de estos materiales y evitando que sean enviados a disposición final.

Estas iniciativas forman parte de una gestión ambiental más amplia en el país. CMI Alimentos cuenta con dos certificaciones de carbono neutral en el país, emitidas por AENOR: una en su molino de harinas y otra en su planta de alimentos balanceados para animales. Además, ha instalado casi 8,000 paneles solares en diferentes operaciones del país.
Entre los hitos reportados durante 2025 también se encuentra la incorporación de una nueva planta de tratamiento de aguas residuales, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la eficiencia, la sostenibilidad y el desempeño ambiental de sus operaciones.
Para CMI Alimentos, la sostenibilidad forma parte de su manera de operar y tomar decisiones con visión de largo plazo. Su modelo busca combinar eficiencia, innovación y responsabilidad ambiental para fortalecer la competitividad del negocio y generar valor compartido para sus colaboradores, clientes, aliados y comunidades donde opera.
Estos avances reflejan el compromiso de CMI con su propósito corporativo de “Generar, con calidez familiar, oportunidades que cambian vidas” y con el desarrollo de negocios que generen valor económico, social y ambiental.
