
La transición hacia fuentes de energía más limpias no solo representa un desafío ambiental para El Salvador, sino también una oportunidad para el desarrollo de nuevos negocios. La incorporación de paneles solares y otros sistemas de generación renovable para autoconsumo abre espacio para empresas que quieran dedicarse a la importación, comercialización, instalación y mantenimiento de estas tecnologías.
Un mercado vinculado con la sostenibilidad
La Ley de Fomento para el Uso de la Energía Renovable busca impulsar el aprovechamiento de fuentes renovables y promover actividades económicas relacionadas con estas tecnologías. Esto permite que pequeñas empresas puedan incorporarse a una cadena de servicios que acompaña la transición energética, desde la comercialización de equipos hasta su instalación y mantenimiento.
La Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM) dispone de un proceso de inscripción para empresas interesadas en registrarse como proveedores calificados. El trámite no tiene costo y está dirigido a quienes desarrollan actividades relacionadas con la importación, comercialización, instalación y mantenimiento de sistemas de energía renovable.

¿Qué requisitos solicita la DGEHM?
Para realizar los trámites, la plataforma de la DGEHM solicita información de identificación de la empresa, como nombre o razón social, NIT, NRC y datos del representante legal cuando corresponda, además de la documentación que acredite la representación y las autorizaciones respectivas.
En los proyectos de autoconsumo también se requiere documentación técnica, como la memoria de cálculo y dimensionamiento, diagrama unifilar firmado y sellado por el proveedor, fichas técnicas de los equipos, certificaciones correspondientes y una declaración de responsabilidad del proveedor. Para sistemas superiores a 50 kW pueden requerirse estudios eléctricos adicionales.

Financiamiento para proyectos sostenibles
El acceso a financiamiento también puede ser parte de esta oportunidad. El Banco de Fomento Agropecuario (BFA) cuenta con líneas de crédito orientadas a inversiones en eficiencia energética y energías renovables, además de opciones dirigidas a microemprendedores. Esto puede facilitar que pequeños negocios puedan invertir en equipos, infraestructura o soluciones relacionadas con la generación de energía limpia.
A esto se suman los incentivos fiscales contemplados en la legislación para determinadas actividades relacionadas con las energías renovables, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.
Así, la expansión de las energías renovables puede generar oportunidades económicas mientras contribuye a una transición hacia modelos de producción y consumo energético más sostenibles.
