
La Asamblea Legislativa ratificó, con 57 votos, la ampliación del contrato de garantía soberana del Estado otorgada al Fondo Social para la Vivienda (FSV), con el propósito de respaldar un préstamo de US$103.7 millones con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Los recursos están destinados a fortalecer los programas de financiamiento habitacional y facilitar el acceso de más familias salvadoreñas a una vivienda.
Durante la plenaria 132, se explicó que el monto del préstamo aumentó de US$53.7 millones a US$103.7 millones, lo que representa un incremento de US$50 millones. La ampliación de la garantía estatal permite respaldar el cumplimiento de las obligaciones financieras del FSV con el organismo regional y disponer de recursos para continuar impulsando sus programas habitacionales.
La garantía soberana es un respaldo financiero mediante el cual el Estado asume el compromiso de responder por determinadas obligaciones de una institución pública si esta no puede cumplirlas. En este caso, su ampliación permite respaldar el financiamiento concedido por el BCIE al FSV, destinado a facilitar la compra de viviendas y contribuir a reducir el déficit habitacional del país.
Cinco programas para facilitar el acceso a vivienda
Los fondos permitirán al FSV continuar ofreciendo créditos mediante cinco programas dirigidos a distintos sectores de la población, entre ellos jóvenes, mujeres jefas de hogar y salvadoreños que residen en el extranjero. Las condiciones de financiamiento varían según la modalidad, los ingresos de los solicitantes y las características de la vivienda que desean adquirir.
Uno de los programas es Vivienda Nueva, que ofrece financiamiento para comprar casas con plazos de hasta 30 años para trabajadores del sector formal y de hasta 25 años para personas con ingresos variables. Esta alternativa busca facilitar la adquisición de una vivienda mediante cuotas distribuidas a lo largo de un período amplio.
Por su parte, Casa Joven está dirigido a personas de entre 18 y 35 años que desean adquirir viviendas nuevas o usadas. El programa contempla financiamiento de hasta US$100,000 y plazos de pago de hasta 30 años. En tanto, Vivienda Cercana está orientado a salvadoreños que viven en el extranjero y a personas que reciben ingresos provenientes de otros países, con plazos de financiamiento de hasta 25 años.
La institución también dispone de Casa Mujer, dirigido a mujeres solteras, viudas o en situación de vulnerabilidad, de entre 26 y 50 años, que buscan adquirir una vivienda nueva o usada. A esta alternativa se suma Vivienda en Altura, que permite financiar inmuebles nuevos o usados ubicados en edificaciones verticales, con préstamos de hasta US$100,000 y plazos de hasta 30 años.
Con la ampliación de la garantía soberana, el financiamiento respaldado por el Estado asciende a US$103.7 millones. La iniciativa busca fortalecer la capacidad del FSV para mantener sus líneas de crédito habitacional y ampliar las oportunidades de adquisición de vivienda. El acceso efectivo a estos recursos dependerá de las condiciones de cada programa y del cumplimiento de los requisitos establecidos para los solicitantes.
