
La ministra de Vivienda, Michelle Sol, informó que el proceso de escrituración impulsado por el Fondo Social para la Vivienda (FSV) continúa en crecimiento, beneficiando a miles de familias salvadoreñas y generando un impacto positivo en la economía mediante la inyección de recursos al sector inmobiliario y de la construcción.
De acuerdo con la funcionaria, a la fecha se han escriturado 48,660 viviendas, lo que representa una inversión acumulada de US$1,151.24 millones y ha permitido beneficiar a 196,275 salvadoreños.
Los resultados acumulados muestran que 13,662 créditos fueron destinados a la adquisición de vivienda nueva, con una inversión de US$505.70 millones, mientras que 25,303 créditos correspondieron a vivienda usada y otras líneas de financiamiento, por un monto de US$515.39 millones.

Además, el FSV ha colocado 9,695 viviendas clasificadas como activos extraordinarios, que representan una inversión de US$130.12 millones. Estas propiedades fueron recuperadas mediante acciones de seguridad implementadas por el Estado y posteriormente incorporadas nuevamente al mercado para facilitar el acceso de más familias a una vivienda.
En cuanto a los resultados obtenidos durante 2026, la ministra detalló que entre enero y junio se han escriturado 2,613 viviendas, con una inversión de US$88.48 millones.
De ese total, 1,277 créditos correspondieron a vivienda nueva, por US$51.07 millones, mientras que 1,225 créditos fueron otorgados para vivienda usada y otras líneas, con una inversión de US$35.27 millones. Asimismo, se colocaron 111 viviendas provenientes de activos extraordinarios, por un monto de US$2.14 millones.

Respecto a junio, Sol informó que durante ese mes se concretó la escrituración de 440 créditos, lo que representó una inversión de US$15.26 millones. La mayor colocación se registró en vivienda usada y otras líneas, con 268 créditos por US$8.53 millones, seguida de 156 créditos para vivienda nueva, con una inversión de US$6.28 millones.
La titular de Vivienda señaló que el incremento en la escrituración continúa favoreciendo a más familias salvadoreñas que buscan acceder a una vivienda propia y, al mismo tiempo, impulsa la actividad económica al generar mayor dinamismo en los sectores inmobiliario y de la construcción, dos rubros que tienen un efecto multiplicador sobre el empleo y la inversión en el país.
