
La Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) recomienda aplicar el método de “separar primero” para fortalecer el ahorro y mejorar la administración de las finanzas personales. La estrategia consiste en reservar una cantidad fija de dinero tan pronto como se reciben los ingresos, antes de comenzar a pagar otros gastos, con el propósito de convertir el ahorro en una prioridad dentro del presupuesto mensual.
Este método propone cambiar la forma tradicional de administrar el dinero, en la que muchas personas esperan cubrir sus gastos para ahorrar únicamente lo que sobra al final del mes. Al separar primero una parte de los ingresos, el ahorro deja de depender de la disponibilidad de dinero después de las compras y los pagos cotidianos, y se convierte en un hábito planificado.
Para ponerlo en práctica, el primer paso es revisar cuánto dinero se recibe mensualmente y cuánto se destina a necesidades como alimentación, vivienda, transporte, servicios básicos y deudas. A partir de ese análisis, se puede establecer una cantidad de ahorro que sea realista y sostenible, sin comprometer el cumplimiento de las obligaciones esenciales. No se trata de reservar una suma que resulte difícil mantener, sino de elegir un monto que pueda apartarse de manera constante.
Una vez definida la cantidad, lo recomendable es separarla el mismo día en que se recibe el salario o cualquier otro ingreso. Esto puede hacerse mediante una cuenta destinada al ahorro o utilizando otro mecanismo que permita mantener ese dinero diferenciado del destinado a los gastos diarios. Si es posible, programar transferencias automáticas facilita el proceso y reduce la posibilidad de gastar ese dinero por falta de planificación.
La constancia es uno de los elementos centrales de esta estrategia. Aunque al principio la cantidad reservada sea pequeña, mantener el hábito permite acumular recursos con el paso del tiempo. Por ejemplo, una persona que ahorra US$20 cada semana puede reunir US$80 en un período de cuatro semanas, sin considerar intereses ni otros rendimientos. Este ejercicio muestra cómo los aportes periódicos pueden convertirse en una suma útil para atender necesidades futuras.
El dinero acumulado puede destinarse a objetivos concretos, como crear un fondo para emergencias, cubrir gastos escolares, financiar una reparación del hogar o reunir el monto necesario para una compra planificada. Establecer una meta ayuda a definir cuánto se necesita ahorrar y durante cuánto tiempo, además de brindar una referencia para evaluar los avances. Entre las prioridades puede estar la creación de un fondo de emergencia que permita enfrentar gastos imprevistos sin recurrir inmediatamente a préstamos o tarjetas de crédito.
Para que el método funcione, también es importante revisar periódicamente el presupuesto. Si los ingresos cambian o aumentan los gastos indispensables, la cantidad destinada al ahorro puede ajustarse. Lo fundamental es mantener el equilibrio entre las obligaciones financieras actuales y la preparación para necesidades futuras. Asimismo, conviene evitar utilizar los ahorros para compras impulsivas, de modo que los recursos permanezcan disponibles para el objetivo al que fueron asignados.
El método de “separar primero” que promueve ABANSA busca que las personas desarrollen una relación más organizada con su dinero, al reservar una parte de sus ingresos antes de comenzar a gastar. Convertir esta práctica en una rutina permite avanzar gradualmente hacia las metas financieras, fortalecer la capacidad de responder ante imprevistos y construir un respaldo económico para el futuro, sin depender únicamente del dinero que quede disponible al final del mes.
