
La economía de El Salvador registró un crecimiento interanual de 5.1% durante el segundo trimestre de 2026, impulsada principalmente por el dinamismo de la construcción y el desempeño favorable de la mayoría de las actividades productivas, según datos publicados por el Banco Central de Reserva (BCR).
De acuerdo con la institución, el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó los US$10,060.6 millones entre abril y junio de este año, lo que representa un incremento de US$926.5 millones en comparación con el mismo período de 2025.
Construcción se mantiene como el principal motor
La actividad que más contribuyó al crecimiento fue la construcción, que registró una expansión de 11.2%, consolidándose como uno de los sectores más dinámicos de la economía. El BCR atribuye este resultado al avance de proyectos inmobiliarios, comerciales, turísticos, logísticos y de infraestructura pública.
El impulso del sector también se reflejó en el financiamiento. A junio de 2026, el crédito destinado a la construcción creció 30.9%, mientras que el financiamiento para vivienda aumentó 65.1% en comparación con el año anterior.
Además, el consumo aparente de cemento subió 19.9%, una señal de la mayor ejecución de obras y proyectos en el país.
El efecto se extendió a otras actividades
El crecimiento de la construcción también favoreció a sectores vinculados a su cadena productiva. La explotación de minas y canteras aumentó 7.9%, impulsada por la demanda de materiales para la fabricación de cemento.
Asimismo, los servicios profesionales y técnicos crecieron 7.0%, apoyados por una mayor demanda de servicios de ingeniería, arquitectura y consultoría relacionados con nuevos proyectos.

Salud, electricidad y servicios también avanzan
Entre las actividades con mejor desempeño durante el trimestre destacó el sector de salud, que creció 8.7%, seguido por el suministro de electricidad, con 8.1%, y las actividades de esparcimiento, con 7.8%.
Según el BCR, el crecimiento de la actividad sanitaria estuvo vinculado al fortalecimiento de los servicios médicos, la modernización de equipos y la puesta en funcionamiento del nuevo Hospital Nacional Especializado Rosales.
En el caso de la electricidad, el aumento respondió a una mayor demanda energética durante mayo y junio, meses en los que se registraron altas temperaturas en el país.
Turismo, comercio y remesas impulsan el consumo
Las actividades de servicios también mantuvieron un comportamiento positivo. Los sectores de hoteles y restaurantes crecieron 6.3%, las actividades inmobiliarias 6.0%, la enseñanza 5.7%, la rama de información y comunicaciones 5.2% y los servicios financieros y de seguros 5.0%.
El BCR indicó que el turismo, los eventos recreativos y culturales, así como la mayor demanda de servicios digitales durante el inicio de la Copa Mundial de Fútbol 2026, contribuyeron a este dinamismo.
A ello se sumó el aporte de las remesas familiares, que totalizaron US$2,625 millones entre abril y junio de 2026, fortaleciendo la capacidad de consumo de los hogares salvadoreños.

Agro y servicios personales registran caídas
No todas las actividades mostraron resultados positivos. La actividad agropecuaria registró una contracción de 0.9%, mientras que los servicios personales disminuyeron 0.5% respecto al segundo trimestre de 2025.
Pese a ello, el Banco Central destacó que la mayoría de sectores económicos mantuvieron una evolución favorable, respaldada por la inversión, el crecimiento de los servicios y la fortaleza de la demanda interna.
Para la institución, estos resultados reflejan una economía que continúa expandiéndose y que encuentra en la construcción uno de sus principales impulsores durante 2026.
