
El Índice de Producción Industrial (IPI) creció 4.3% en junio de 2026, respecto al mismo mes de 2025, informó el Banco Central de Reserva (BCR). Este resultado refleja un mayor dinamismo de las actividades industriales del país y representa el sexto mes consecutivo con tasas de crecimiento positivas, superando significativamente el desempeño observado durante el mismo período de 2025.
El crecimiento de junio fue impulsado principalmente por la industria manufacturera, junto con el desempeño favorable de las actividades de electricidad, agua y saneamiento. La combinación de una mayor demanda interna, el crecimiento de las exportaciones y una mayor colocación de productos salvadoreños en mercados internacionales permitió que distintos segmentos de la industria aumentaran su producción durante el mes.
Dentro de la industria manufacturera destacó la producción de alimentos y bebidas, productos farmacéuticos y componentes eléctricos. En el caso de los alimentos, aumentó el procesamiento de carnes, aves y embutidos, favorecido por una mayor demanda interna y por el consumo en restaurantes durante el Mundial de Fútbol FIFA 2026. También creció el procesamiento de pescado, especialmente por las mayores ventas de conservas de atún y harina de pescado.

La fabricación de productos lácteos también mostró un mejor desempeño debido al incremento de la demanda externa y a mejores condiciones de abastecimiento. Por su parte, la industria farmacéutica mantuvo un comportamiento positivo por la adjudicación de licitaciones en los mercados nacional e internacional. A esto se sumó el dinamismo de la maquila de componentes eléctricos, cuyas exportaciones hacia Estados Unidos y otros mercados de la región favorecieron la actividad industrial.
El sector eléctrico fue otro de los componentes que contribuyó al resultado del IPI. Durante junio, las altas temperaturas elevaron la demanda residencial, comercial e industrial de electricidad, principalmente por el mayor uso de equipos de climatización y refrigeración. Este incremento llevó el consumo a niveles históricos y fue atendido con una mayor participación de centrales termoeléctricas, ante la menor disponibilidad de generación hidroeléctrica por las escasas lluvias.
Las actividades de agua, saneamiento, gestión de desechos y descontaminación también registraron un desempeño favorable. Las mejoras en la infraestructura de potabilización y distribución de agua administrada por ANDA, así como una mayor cobertura del servicio y el incremento del volumen de agua facturada, contribuyeron al resultado. También influyeron las labores de saneamiento preventivo y las iniciativas relacionadas con reciclaje y economía circular.

De los cuatro sectores que integran el IPI, minas y canteras fue el único que presentó una contracción durante junio. Este comportamiento estuvo relacionado con la suspensión estacional de la producción de sal por la temporada lluviosa y con el efecto comparativo frente a un período anterior de crecimiento extraordinario en la extracción de piedra caliza. Sin embargo, esta reducción no refleja un debilitamiento equivalente de la construcción, ya que la demanda de materias primas continúa siendo atendida mediante producción nacional e importaciones.
En términos generales, el crecimiento de 4.3% del IPI en junio confirma el fortalecimiento de la actividad industrial salvadoreña y la continuidad de una tendencia positiva que ya suma seis meses. El resultado estuvo respaldado por la demanda interna, el crecimiento de las exportaciones manufactureras, una mayor actividad en sectores de alimentos, farmacéutica y componentes eléctricos, así como por el aumento del consumo de electricidad y las mejoras en servicios básicos. Para la economía salvadoreña, este desempeño representa un mayor nivel de actividad productiva y contribuye a sostener el crecimiento durante 2026.
