
El sector textil y de confección (T&C) de El Salvador representó el 26% de las exportaciones totales del país durante el primer trimestre de 2026, consolidándose como uno de los principales motores de la economía nacional. Este desempeño, respaldado por cifras del Banco Central de Reserva (BCR), refleja una recuperación sostenida y perspectivas positivas para el resto del año, a pesar de un entorno internacional desafiante.
De acuerdo con datos compartidos por la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (CAMTEX), las exportaciones del sector alcanzaron los US$438.68 millones en los primeros meses del año. Este resultado confirma la relevancia estratégica de la industria dentro de la balanza comercial salvadoreña, posicionándola como un pilar clave en la generación de divisas y empleo.
Uno de los elementos más destacados es el comportamiento del principal mercado: Estados Unidos. Durante el primer trimestre, las exportaciones hacia ese país registraron un crecimiento del 1%, al pasar de US$304.7 millones a US$306.6 millones. Aunque el incremento es moderado, representa una señal positiva en medio de un contexto global marcado por la incertidumbre económica.

Además, el sector ha logrado diversificar su presencia en otros mercados. Las exportaciones hacia Guatemala crecieron un 8%, mientras que otros destinos reportaron aumentos cercanos al 4%. Esta expansión regional fortalece la capacidad de la industria para reducir riesgos y aprovechar nuevas oportunidades comerciales.
Otro factor relevante es la consolidación del modelo de paquete completo, que representa el 76% de las exportaciones del sector. Este enfoque implica un mayor valor agregado, ya que incluye desde la producción hasta la entrega final del producto. En paralelo, la confección concentra el 85% del total exportado, lo que evidencia el nivel de especialización alcanzado por la industria salvadoreña.
CAMTEX también destacó que estos resultados se dan en un contexto de nuevas inversiones y expansiones productivas, lo que podría traducirse en mayores exportaciones y generación de empleo en el mediano plazo. Asimismo, el acuerdo comercial recíproco con Estados Unidos abre oportunidades para atraer más órdenes de compra y fortalecer las cadenas de suministro regionales.

Desde la perspectiva del sector, la resiliencia ha sido clave. A pesar de los retos derivados de un entorno internacional cambiante, la industria ha logrado mantenerse competitiva. Según representantes de CAMTEX, actualmente se observan señales concretas de estabilidad en los principales mercados, así como una mayor orientación hacia productos de mayor valor agregado.
A nivel internacional, organismos como la National Retail Federation (NRF) proyectan un panorama favorable para el consumo en Estados Unidos durante 2026. Factores como el bajo desempleo, mejores salarios y posibles reducciones en la inflación podrían impulsar la demanda de productos textiles, beneficiando directamente a países exportadores como El Salvador.
En conjunto, estos indicadores reflejan que el sector textil y de confección no solo mantiene su importancia dentro de la economía salvadoreña, sino que también avanza hacia una etapa de mayor competitividad, diversificación y sostenibilidad en los mercados internacionales.
