
Más de 1,700 familias salvadoreñas han sido beneficiadas con la entrega de insumos agrícolas de alta calidad y semilla certificada de maíz, como parte de acciones orientadas a fortalecer la producción durante la actual temporada de siembra y reducir riesgos asociados a condiciones climáticas.
El viceministro ad honorem del Ministerio de Agricultura y Ganadería, Oscar Domínguez, informó que estas acciones se desarrollan en coordinación con socios estratégicos como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en El Salvador, en el marco de iniciativas anticipatorias que buscan preparar a los productores frente a posibles sequías o canículas.
Según explicó el funcionario, las condiciones climáticas actuales han favorecido el inicio del ciclo agrícola, ya que muchos productores cuentan con la humedad adecuada en sus parcelas. Esto permitirá que, en los próximos días, especialmente a partir del fin de semana, se dé inicio a la siembra de maíz en distintas zonas del país.

El acompañamiento técnico también ha sido clave en este proceso. Las autoridades han recomendado a los agricultores seguir lineamientos oficiales para asegurar el desarrollo óptimo de los cultivos. En el caso del maíz, se estima un período de aproximadamente 80 días para alcanzar la cosecha, mientras que el frijol avanzará progresivamente hacia su etapa de maduración.
El uso de semilla certificada y la planificación adecuada del calendario agrícola permiten mejorar la productividad y reducir la vulnerabilidad ante eventos climáticos adversos. En ese sentido, las acciones anticipatorias impulsadas por el Ministerio de Agricultura, en conjunto con la FAO, buscan mitigar los efectos de posibles sequías y períodos de baja precipitación previstos durante la temporada.

Estas iniciativas forman parte de una estrategia más amplia para fortalecer la seguridad alimentaria en el país, apoyar a las familias productoras y garantizar el abastecimiento de granos básicos, fundamentales en la dieta de la población salvadoreña.
Con la entrega de insumos, la asistencia técnica y el monitoreo climático, las autoridades esperan que el ciclo agrícola avance de manera favorable, contribuyendo a la estabilidad del sector y al bienestar de las comunidades rurales.
