
El precio de referencia del diésel aumentará US$0.10 por galón en todo El Salvador durante la vigencia del 1 al 14 de septiembre de 2026, según informó la Dirección General de Energía, Hidrocarburos y Minas (DGEHM). Con este incremento, el galón de diésel tendrá un precio de referencia de US$4.69 en las tres zonas del país.
En cuanto a los demás combustibles, la gasolina superior costará US$4.96 en la zona central y US$4.97 en las zonas occidental y oriental, tras un aumento de US$0.05. La gasolina regular subirá también US$0.05, alcanzando US$4.63 en la zona central y US$4.64 en las zonas occidental y oriental. Por su parte, el diésel se ubicará en US$4.69 por galón a nivel nacional.
La DGEHM explicó que el mayor incremento registrado en el diésel está relacionado con factores internacionales que han presionado la oferta y los precios de los derivados del petróleo. Entre ellos, señaló que Rusia mantiene restricciones a las exportaciones de diésel debido a los continuos ataques contra su infraestructura de refinación, una situación que reduce la disponibilidad de este combustible en el mercado internacional.

Otro factor mencionado por la institución es la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que ha generado incertidumbre en los mercados internacionales del petróleo. Este tipo de tensiones puede provocar fluctuaciones en los precios del crudo y de productos derivados, como las gasolinas y el diésel.
A pesar de estas condiciones externas, la DGEHM indicó que las gestiones realizadas en el mercado interno han contribuido a mitigar parte del impacto de las variaciones internacionales, aunque los nuevos precios reflejan una tendencia al alza para los tres combustibles.
Los precios de referencia anunciados incluyen los impuestos establecidos por la ley, así como las contribuciones correspondientes a COTRANS y FEFE. Estos valores sirven como una guía para los consumidores y estarán vigentes durante las próximas dos semanas.

La institución también informó que mantiene verificaciones en las estaciones de servicio para garantizar tanto la calidad como la cantidad de combustible entregada a los consumidores. Las inspecciones buscan confirmar que los usuarios reciban el volumen exacto por el que realizan el pago.
Además, los inspectores de la DGEHM realizan un monitoreo constante de las empresas comercializadoras de productos derivados del petróleo. En caso de detectar incumplimientos a la normativa, las compañías pueden enfrentar las sanciones correspondientes, con el objetivo de proteger al consumidor y promover mejores condiciones de servicio.
