
En el marco del Día Internacional de la Defensa del Manglar, que se conmemora cada 26 de julio, Davivienda reafirma su compromiso con la conservación de la biodiversidad y la acción climática a través de soluciones financieras que generan valor ambiental y social en El Salvador, Honduras y Costa Rica.
Actualmente, Davivienda cuenta con productos como las Cuentas Verdes y los Seguros Verdes, diseñados para movilizar recursos hacia iniciativas de conservación de la biodiversidad. A través de los Seguros Verdes, Davivienda destina un porcentaje de las primas anuales a proyectos de restauración y conservación ambiental. De esta manera, las pólizas no solo brindan protección a personas, familias y empresas, sino que también movilizan recursos para recuperar manglares, proteger las costas, conservar especies y generar oportunidades para las comunidades cercanas a las zonas intervenidas.
Actualmente, más de 60 mil personas, familias y empresas forman parte de esta iniciativa, desarrollada con la asistencia técnica de la Cooperación Alemana para el Desarrollo, GIZ, a través del Programa Biodiversidad y Negocios, y con el acompañamiento de aliados ambientales y comunitarios en cada país.
“En Davivienda entendemos que la sostenibilidad es parte esencial de nuestro negocio. Por eso diseñamos soluciones que no solo protegen a nuestros clientes, sino que también generan un impacto positivo en el entorno. La restauración de manglares demuestra que el sector financiero puede convertirse en un aliado estratégico para la regeneración de ecosistemas, la adaptación al cambio climático y el desarrollo de las comunidades”, señaló Rafael Puente, Director de Davivienda Seguros, El Salvador.
«En FUNDEMAS creemos que las soluciones más efectivas frente a los desafíos ambientales nacen de la colaboración. El modelo de Carbono Azul demuestra que, cuando empresa privada, sector público y comunidades unen capacidades alrededor de un objetivo común, es posible generar resultados medibles para las personas, la biodiversidad y el desarrollo sostenible del país. Este reconocimiento internacional también confirma que El Salvador tiene el talento y las alianzas necesarias para convertirse en un referente en soluciones basadas en la naturaleza.» expresó Haydée de Trigueros, Directora ejecutiva de FUNDEMAS.

Impacto regional para la biodiversidad
Los manglares son ecosistemas fundamentales para la captura de carbono, la protección de las costas, la conservación de la biodiversidad y el sustento de miles de comunidades. Davivienda contribuye a su recuperación y conservación en tres países centroamericanos. El modelo de Carbono Azul, basado en la restauración y conservación de manglares, comenzó en El Salvador y posteriormente se amplió a Honduras y Costa Rica, recogiendo los aprendizajes de cada mercado y adaptándose a sus condiciones ambientales y sociales.
El Salvador
En El Salvador, el Seguro de Vida Verde concentra sus acciones en el sitio Ramsar Barra de Santiago. Desde 2010, el programa ha contribuido a la restauración directa de 9,5 hectáreas y ha beneficiado indirectamente otras 19,5 hectáreas de manglar. Entre junio de 2025 y mayo de 2026 se avanzó en la restauración de 1,5 hectáreas adicionales y en la recuperación indirecta de otras cuatro.
La iniciativa acumula una inversión superior a USD 154.000, ha movilizado a 500 voluntarios y mantiene en promedio 33 empleos verdes al año, 21 de ellos ocupados por mujeres. Estas acciones complementan otros programas ambientales de Davivienda en el país, como la conservación de tortugas marinas apoyada a través de las Cuentas Verdes.

De esta manera, Davivienda consolida una estrategia regional que demuestra cómo el sector financiero puede movilizar recursos para la conservación, generar valor compartido y contribuir a hacer del mundo una casa más próspera, incluyente y verde.
En El Salvador, este modelo es impulsado junto al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), FUNDEMAS y la Asociación Comunal de Mujeres de Barra de Santiago (AMBAS), este modelo demuestra que la colaboración entre empresa privada, sector público y comunidad puede generar resultados que trascienden la conservación ambiental. Lo que hace diferente esta iniciativa no es únicamente la restauración de manglares, sino la forma en que sus aliados trabajan con un mismo propósito para proteger la biodiversidad, fortalecer el desarrollo comunitario y contribuir a la gestión del riesgo.
Honduras
En Honduras, el programa se desarrolla desde 2022 en el sitio Ramsar 1000, ubicado en el litoral sur del país. El Seguro Verde ha contribuido a la recuperación de siete hectáreas de bosque de manglar y a la siembra de más de 14.000 plántulas, como parte de un proceso que también incluye educación ambiental y fortalecimiento de iniciativas de ecoturismo.
La iniciativa acumula una inversión de USD 41,200 y cuenta con la participación de más de 13,900 asegurados. Además, ha generado 18 empleos verdes permanentes, nueve de ellos ocupados por mujeres, ampliando el impacto ambiental del proyecto hacia las comunidades vinculadas con la conservación del ecosistema.

Costa Rica
En Costa Rica, el Seguro Verde apoya desde 2023 la restauración y el monitoreo de diez hectáreas de manglar en Cuajiniquil, Guanacaste, en coordinación con el Área de Conservación Guanacaste. El proyecto ha permitido mantener 2.5 kilómetros de canales para recuperar el flujo natural del agua, sembrar 300 plántulas y fortalecer el monitoreo de fauna.
Con una inversión acumulada de USD 124,087, la intervención ha contribuido a reducir progresivamente la salinidad en las áreas restauradas y a aumentar la presencia de aves acuáticas. El monitoreo también ha permitido registrar especies emblemáticas como el jaguar, uno de los indicadores de la recuperación ecológica del territorio.
