
El próximo 19 de septiembre, el histórico Edificio Ferracuti, en el Centro Histórico de San Salvador, recibirá por primera vez a SALAZÓN, el festival nacido en Guatemala que tomó uno de los grandes símbolos de la comida popular —el hot dog— y lo convirtió en un extraordinario ejercicio de técnica, identidad y libertad creativa.
Creado por Peter Meng, fundador de Sal Charcutería y artesano de la charcutería contemporánea centroamericana, Salazón nació en 2021 bajo una idea tan sencilla como poderosa: entregar la cocina a un chef durante una hora y desafiarlo a crear su propia interpretación del hot dog. Lo que comenzó como una reunión de cocineros y amigos en Guatemala ha evolucionado hasta convertirse en un genuino punto de encuentro de la gastronomía latinoamericana.
Para su llegada a El Salvador, Meng encuentra como aliado local al chef Luis Morales, creador y director creativo de Bendito Fuego y figura detrás de Casa Fuego, cuyo trabajo alrededor de las brasas, el producto y las experiencias gastronómicas ha contribuido a construir una nueva narrativa de la cocina salvadoreña contemporánea y es a Beneficio de HOPAC El hogar de parálisis cerebral.

La mesa será amplia y latinoamericana. Junto al talento salvadoreño de Luis Morales, Alejandro Cuéllar, Fernando Ruiz, Gracia Navarro, Alex Herrera, Roberto Alas y Fernando Arguedas, llegarán cocineros de Guatemala, Panamá, Costa Rica, Colombia y Ecuador, entre ellos Peter Meng, Armando Bramwell, Juan Neblett, Kid Mey Chan, Jaime Torregrossa y Ángel de Sousa. Durante diez horas, cada mirada, técnica y procedencia encontrará un lenguaje común alrededor de una salchicha y un pan.
Para LimonChef, Salazón representa además una relación que continúa creciendo: esta será la cuarta edición del festival en la que la marca participa como patrocinador, acompañando una plataforma que comparte buena parte de su filosofía: celebrar al cocinero, su oficio, su identidad y la comunidad que se construye alrededor de la cocina.
Después de cinco ediciones en Guatemala y de cruzar fronteras hacia Panamá y República Dominicana, Salazón aterriza ahora en El Salvador. No como una competencia, sino como lo que quizá mejor define a la nueva cocina latinoamericana: cocineros compartiendo fuego, producto, ideas y amistad alrededor de una misma mesa.
