
Con 59 votos, la Asamblea Legislativa amplió la garantía soberana del Estado que respalda el financiamiento entre el Fondo Social para la Vivienda (FSV) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), elevando el monto que podrá respaldarse hasta US$103.7 millones. La medida busca fortalecer los programas habitacionales que facilitan el acceso a vivienda para distintos sectores de la población salvadoreña.
El financiamiento originalmente contemplaba US$53.7 millones, pero el pasado 28 de julio el BCIE aprobó una ampliación de US$50 millones, con lo que el monto total ascendió a US$103.7 millones. Para hacer efectiva esta extensión era necesario aumentar también la garantía soberana otorgada por el Estado.
La garantía soberana permite respaldar las obligaciones financieras que el FSV adquiera con el organismo regional. Con esta ampliación, el Fondo podrá continuar utilizando el financiamiento para otorgar créditos destinados a vivienda de interés social, mediante diferentes programas que tienen condiciones adaptadas a las características de los solicitantes.
Uno de ellos es Vivienda Nueva en Condiciones Especiales, que permite financiar la adquisición de viviendas nuevas. Los trabajadores del sector formal pueden acceder a plazos de hasta 30 años, mientras que las personas con ingresos variables cuentan con opciones de financiamiento de hasta 25 años.
También se encuentra Casa Joven, dirigido a personas de entre 18 y 35 años que buscan adquirir una vivienda nueva o usada. Este programa contempla financiamiento con plazos de hasta 30 años, facilitando que los beneficiarios puedan distribuir el pago de su vivienda durante un periodo más amplio.
Para los salvadoreños que viven fuera del país, así como para quienes residen en El Salvador pero reciben ingresos provenientes del exterior, está disponible Vivienda Cercana. Este programa permite acceder a créditos habitacionales con plazos de hasta 25 años.
Otra de las opciones es Casa Mujer, orientada a mujeres jefas de hogar, madres solteras, viudas o mujeres en situación de vulnerabilidad, de entre 26 y 50 años. El programa permite financiar viviendas nuevas o usadas, con plazos de hasta 30 años.
El FSV también ofrece Vivienda en Altura, destinada a la adquisición de inmuebles nuevos o usados ubicados en edificaciones verticales. Al igual que otros programas del Fondo, esta alternativa contempla plazos de financiamiento de hasta 30 años.
De esta manera, la ampliación de la garantía soberana permite respaldar el aumento del financiamiento acordado con el BCIE y mantener la disponibilidad de recursos para los programas del FSV. La medida abarca alternativas dirigidas a jóvenes, mujeres, salvadoreños que reciben ingresos del exterior y personas interesadas en adquirir vivienda nueva, usada o en proyectos habitacionales verticales.
