
El Salvador registra un incremento de casos sospechosos de dengue, mientras la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mantiene la vigilancia en las Américas por el aumento de contagios y la circulación del serotipo DENV-3. Hasta la semana epidemiológica 39, el país contabilizaba 5,476 casos sospechosos, 53 confirmados y tres fallecidos, de acuerdo con datos del Ministerio de Salud.
La OPS informó que, hasta el 13 de septiembre, se habían registrado 1,724,675 casos sospechosos de dengue en el continente americano. En El Salvador, los casos aumentaron un 25% en comparación con el promedio de las cuatro semanas epidemiológicas anteriores.
El DENV-3 es uno de los serotipos del virus del dengue y no corresponde a una nueva mutación. La atención se centra en su circulación, debido a que este serotipo no se había mantenido presente de forma continua en El Salvador durante varios años, por lo que parte de la población podría no haber estado expuesta previamente.
Las personas que han tenido dengue anteriormente pueden presentar complicaciones ante una nueva infección por un serotipo diferente. Por ello, es importante mantener la vigilancia de los casos, especialmente entre la población infantil y otros grupos que puedan ser vulnerables a las formas graves de la enfermedad.
Los datos del Ministerio de Salud muestran un aumento sostenido de los casos sospechosos desde la semana epidemiológica 21, período que coincide con el inicio de la temporada lluviosa. Al llegar a la semana 39, el país acumulaba 5,476 casos sospechosos, 53 confirmados, 50 altas hospitalarias y tres fallecidos.
Los cambios en las condiciones climáticas y las lluvias pueden favorecer la acumulación de agua en recipientes, patios y otros espacios, lo que genera nuevos criaderos para el mosquito transmisor del dengue. Las precipitaciones intermitentes también pueden contribuir a que los casos aumenten, por lo que la eliminación de estos focos debe mantenerse de manera constante.
Entre las principales medidas de prevención está lavar y cepillar las pilas y los tanques de almacenamiento de agua, mantener tapados los barriles y otros recipientes, eliminar objetos que acumulen agua lluvia y limpiar los patios. Cuando corresponda, también se deben seguir las indicaciones de las autoridades de salud para el uso de productos destinados a eliminar las larvas del mosquito.
La prevención debe mantenerse durante todo el año y reforzarse en la temporada lluviosa. El aumento de los casos sospechosos y la vigilancia epidemiológica en la región hacen necesario eliminar los criaderos, evitar la acumulación de agua y buscar atención médica ante síntomas que puedan corresponder al dengue.
