
Acres Inmobiliaria colocó este miércoles la primera piedra de Condado Quetzal, un desarrollo habitacional que representa una inversión de US$45 millones y contempla la construcción de más de 900 viviendas, consolidándose como una nueva apuesta de inversión privada para ampliar la oferta de vivienda planificada en El Salvador.
Ubicado en Quezaltepeque, La Libertad Norte, el proyecto ha sido concebido como una comunidad integral que combinará soluciones habitacionales con áreas verdes, reserva natural, ciclovías, casa club, espacios comerciales, coworking, zonas recreativas y zonas de reflexión espiritual, bajo un modelo orientado a fortalecer la calidad de vida de las familias salvadoreñas.
Durante el acto participaron la ministra de Vivienda, Michelle Sol; representantes de instituciones públicas, empresarios, aliados estratégicos e invitados especiales.
Para Oscar Bonilla, CEO de Acres Inmobiliaria, la colocación de la primera piedra representa mucho más que el inicio de una construcción.
«Hoy no solamente colocamos la primera piedra de un proyecto habitacional; estamos sembrando una visión de futuro. Creemos que una comunidad debe ofrecer mucho más que viviendas: debe crear espacios donde las familias puedan convivir, crecer y construir su patrimonio.»

Bonilla explicó que Condado Quetzal constituye el primer desarrollo inmobiliario de Acres Inmobiliaria y refleja la visión del grupo empresarial de contribuir al desarrollo nacional desde distintos sectores económicos.
«El Salvador necesita más empresas dispuestas a construir, abrir caminos y generar oportunidades. Cada proyecto bien desarrollado tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas y en el crecimiento del país.»
Por su parte, Javier Bonilla, CEO de JOB Constructora, empresa hermana de ACRES, destacó que la ejecución del proyecto estará respaldada por una planificación técnica rigurosa y altos estándares constructivos.
«Estamos incorporando procesos constructivos que nos permitirán mejorar la calidad, optimizar los tiempos de ejecución y responder de manera más eficiente a la creciente demanda de vivienda en el país.»

Javier Bonilla explicó que Condado Quetzal incorporará infraestructura urbana moderna, entre ella cableado subterráneo, una ciclovía de aproximadamente dos kilómetros, una reserva natural integrada al proyecto, áreas comerciales y espacios destinados a la convivencia comunitaria, incluyendo un templo y un centro comercial.
Agregó que durante la construcción se prevé la generación de alrededor de 300 empleos directos y más de 200 indirectos, mientras que las siguientes etapas del desarrollo incorporarán nuevos sistemas constructivos orientados a mejorar la eficiencia y la calidad de las viviendas.
Durante la ceremonia, la ministra de Vivienda, Michelle Sol, destacó la importancia de continuar promoviendo inversiones que fortalezcan el acceso a vivienda y acompañen el crecimiento ordenado del país.
«La principal herramienta para el desarrollo urbano es la seguridad. Hoy podemos llevar oportunidades, inversión y proyectos habitacionales a territorios donde antes era impensable construir.»
La representante del gobierno también destacó la relevancia social y el significado de este proyecto para los salvadoreños.

“Hoy no estamos colocando únicamente la primera piedra de un proyecto; estamos abriendo la puerta para que cientos de familias salvadoreñas puedan cumplir el sueño de tener una vivienda propia, construir patrimonio y ofrecer un mejor futuro a sus hijos.”
Además, la ministra apuntó el trabajo de Acres por invertir en el país. «Quiero reconocer a empresas como Acres Inmobiliaria por creer en El Salvador, invertir, generar empleo y contribuir a ampliar la oferta de vivienda para las familias salvadoreñas.»
Condado Quetzal ofrece viviendas con precios desde US$45,988, las cuales podrán adquirirse mediante financiamiento del Fondo Social para la Vivienda (FSV).
El proyecto incorpora un concepto urbanístico que integra infraestructura moderna, espacios públicos, recreación y comercio, reafirmando el compromiso de Acres Inmobiliaria con el desarrollo de comunidades planificadas que contribuyan al crecimiento económico y al bienestar de las familias salvadoreñas.
