
La Comisión de Salud, Agricultura y Medio Ambiente dictaminó a favor de reformar las Disposiciones Especiales y Transitorias para Combatir la Inflación en los Precios de los Insumos Agropecuarios, con el objetivo de ampliar las herramientas del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) para responder ante situaciones que afecten el abastecimiento y los costos de producción del sector agropecuario.
Uno de los principales cambios planteados es que el CENTA pueda crear y administrar reservas estratégicas de insumos agropecuarios, semillas, granos básicos, maquinaria y otros productos vinculados con la actividad agrícola. La finalidad sería contar con existencias disponibles cuando las condiciones del mercado o alguna emergencia hagan necesario reforzar el abastecimiento para los productores.
La propuesta contempla que estas reservas puedan utilizarse ante situaciones de desabastecimiento, emergencias, afectaciones a la producción o cambios extraordinarios en los precios de los mercados. De esta manera, el CENTA tendría una herramienta para disponer de determinados productos cuando exista una necesidad en el sector y facilitar su acceso a los productores.
Para hacer posible este mecanismo, las reformas permitirían que el CENTA pueda adquirir, importar, producir, almacenar, distribuir y comercializar insumos agropecuarios, semillas, granos básicos, maquinaria y equipos de trabajo. También podría prestar o contratar servicios vinculados con las actividades agropecuarias.
La directora ejecutiva del CENTA, Odette Varela, explicó ante los parlamentarios que actualmente el programa Agrocenta facilita a los pequeños productores el acceso a insumos agrícolas, principalmente fertilizantes, a precios más bajos. Según detalló, el programa amplió su cobertura de cuatro a 10 salas de venta distribuidas en el país.
Con las reformas, Agrocenta podría ampliar su oferta para incluir semillas certificadas desarrolladas por el CENTA, aprovechando la investigación que realiza la institución en cultivos como maíz, frijol, arroz y sorgo. También se contempla ampliar la oferta de biofertilizantes, hongos y bacterias, además de incorporar pequeña maquinaria agrícola.
Para administrar las reservas y los productos, el CENTA podría utilizar sus propias instalaciones o contratar servicios para conservar, manejar, distribuir y comercializar los bienes. Además, podría coordinar estas actividades con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y otras instituciones públicas.
La propuesta también facultaría al CENTA para gestionar financiamiento con bancos nacionales y obtener recursos de fuentes nacionales e internacionales. Estos fondos servirían para financiar las operaciones de abastecimiento agropecuario y fortalecer a la institución, incluyendo la compra de maquinaria y equipo, mejoras en infraestructura y contratación de personal cuando sea necesario. Con ello, las reservas estratégicas serían una herramienta para contar con productos disponibles y responder ante problemas de abastecimiento o variaciones extraordinarias en los precios de los insumos agropecuarios.
