
Una iniciativa de desarrollo rural ejecutada en el occidente del país está transformando la producción agrícola y generando nuevas oportunidades económicas para cerca de 600 familias de Sonsonate y Ahuachapán. El programa cuenta con el acompañamiento del Programa Mundial de Alimentos (WFP) y financiamiento del Gobierno de Canadá.
El proyecto comenzó el año pasado y tiene como objetivo principal mejorar la resiliencia climática de pequeños productores que enfrentan condiciones adversas como sequías prolongadas, cambios bruscos en el clima y deterioro del suelo. Estas situaciones han afectado históricamente la productividad y los ingresos de las familias agrícolas en la zona.
Producción más resiliente y sostenible
Como parte de la estrategia, los agricultores están adoptando sistemas de agricultura protegida, técnicas de conservación de suelos y métodos más eficientes para el uso del agua. También se impulsa la producción orgánica y el procesamiento de alimentos, lo que permite agregar valor a lo cultivado.
El programa no se limita a mejorar la siembra. Incluye formación en gestión financiera, comercialización y acceso a mercados locales, con el propósito de que los productores vendan directamente sus cosechas y obtengan mejores precios.

Además, se promueve el liderazgo comunitario y la participación activa de mujeres, fortaleciendo la organización local como herramienta clave frente al cambio climático y los desafíos económicos.
Diversificación y seguridad alimentaria
La iniciativa fomenta la producción de hortalizas y frutas frescas, pero también impulsa cultivos como el maicillo (sorgo) y el establecimiento de granjas comunitarias para la producción de huevos y carne. Esta diversificación contribuye a mejorar la dieta de las familias y refuerza la seguridad alimentaria en las comunidades.
El enfoque integral busca que los hogares no solo aumenten sus ingresos, sino que también dispongan de alimentos nutritivos y accesibles, reduciendo su vulnerabilidad ante crisis externas.
Resultados visibles en las comunidades
Durante una feria agrícola realizada en el Parque Central del distrito de Sonsonate, productores participantes presentaron sus cosechas y compartieron sus experiencias. En la actividad estuvieron presentes la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira; la representante del WFP en el país, María Guimarães; y la embajadora de Canadá en El Salvador, Mylène Paradis, quienes conocieron de primera mano los avances del programa.

Óscar Pérez, integrante de la Mesa Agropecuaria para el Desarrollo Territorial del distrito de Sonzacate, destacó que ahora cuentan con mayores capacidades para comercializar directamente sus productos y fortalecer la organización comunitaria.
Por su parte, la agricultora Dinora Marín, del distrito de Acajutla, aseguró que las mejoras implementadas les han permitido incrementar la producción y vender a mejores precios.
Con este esfuerzo conjunto, se consolida un modelo que combina asistencia técnica, financiamiento y fortalecimiento organizativo, orientado a construir comunidades agrícolas más productivas, resilientes y con mayores oportunidades de desarrollo en el occidente del país.
