
La Embajada de Estados Unidos en El Salvador informó que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo una llamada telefónica con el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, para reafirmar la alianza entre ambos países y abordar temas de interés común relacionados con la seguridad y la política internacional.
Según el resumen divulgado por la representación diplomática, uno de los principales puntos de la conversación fue la importancia de mantener segura la infraestructura crítica, incluidos los puertos, y evitar que quede expuesta a lo que Washington considera influencias extranjeras maliciosas.
Los puertos son instalaciones estratégicas para el comercio internacional, ya que permiten el movimiento de mercancías y forman parte de las cadenas de suministro. Sin embargo, el comunicado no especificó si durante la llamada se acordaron nuevas medidas de seguridad, inversiones o acciones concretas para proteger estas infraestructuras en El Salvador.
Otro de los temas abordados fue la coordinación diplomática ante las Naciones Unidas. De acuerdo con la Embajada, Rubio instó al Gobierno salvadoreño a sumarse a Estados Unidos y a otros países con planteamientos similares para impulsar prioridades compartidas en el organismo internacional.
El resumen oficial no detalló cuáles son las iniciativas específicas que Washington busca promover con el apoyo de El Salvador ni si ambos gobiernos establecieron compromisos concretos para avanzar en esa agenda.
Durante la conversación también se abordó la situación de Cuba. Según el comunicado, Rubio afirmó que el régimen cubano no impulsará las reformas que, a criterio de Estados Unidos, merece la población de la isla mientras considere que cuenta con el respaldo de la comunidad internacional.
Esta postura refleja el planteamiento de Washington sobre la necesidad de ejercer presión diplomática para promover cambios en Cuba. No obstante, la información divulgada por la Embajada no señala que Bukele haya expresado una posición específica sobre este asunto ni detalla posibles acciones conjuntas relacionadas con el Gobierno cubano.
La representación diplomática estadounidense presentó la llamada como una oportunidad para reafirmar la relación bilateral y abordar asuntos estratégicos para ambos países. Hasta la publicación del resumen, no se dieron a conocer detalles adicionales sobre la duración de la conversación ni sobre acuerdos específicos derivados del contacto.
