
La transformación digital plantea nuevos desafíos para los medios de comunicación, que deben adaptar sus contenidos a las plataformas donde se informan las audiencias, sin descuidar la verificación de datos, el contexto y la credibilidad. Estos retos fueron abordados por la consultora de Comunicaciones y Opinión Pública, Rosy Mixco, durante un taller con periodistas en el que también se compartieron experiencias sobre el acceso a la justicia en las comunidades.
Mixco explicó que, aunque la información continúa siendo importante para la población, las formas de descubrirla, consumirla y compartirla han cambiado. Por ello, señaló que el trabajo periodístico no consiste únicamente en trasladar una noticia de la televisión o la radio a las redes sociales, sino en adaptar la manera de contarla según las características de cada plataforma y las necesidades de sus usuarios.
Durante su intervención, presentó cifras del entorno digital salvadoreño que reflejan el alcance de estos canales: aproximadamente 4.9 millones de usuarios de internet, 4.33 millones de identidades en redes sociales y 11.1 millones de conexiones móviles. Aclaró que estas cifras no representan necesariamente a personas distintas, debido a que un mismo usuario puede tener varias cuentas o conexiones.

La especialista también destacó que la comunicación digital no debe dejar de lado a quienes carecen de acceso a internet. Según los datos que compartió, alrededor de 1.48 millones de personas no tenían acceso a este servicio. Por ello, consideró importante mantener otros mecanismos de difusión y evitar que la información sobre servicios de interés público dependa exclusivamente de las redes sociales.
Adaptar los formatos sin perder el rigor periodístico
Mixco señaló que cada plataforma ofrece oportunidades distintas para presentar la información. Facebook puede utilizarse para desarrollar temas con contexto y promover conversaciones; Instagram permite contar historias mediante imágenes y carruseles; TikTok facilita las explicaciones breves y directas, mientras que YouTube ofrece espacio para entrevistas y reportajes de mayor profundidad. También mencionó los canales de WhatsApp como una alternativa para distribuir contenidos y mantener una comunicación cercana con las audiencias.

En ese sentido, recomendó que los medios definan una estrategia digital de acuerdo con sus recursos y su capacidad de producción. “Usted debe estar en las redes sociales que usted pueda atender”, expresó, al señalar que es preferible concentrar esfuerzos en las plataformas donde se encuentra el público al que se busca llegar, en lugar de abrir múltiples cuentas sin una planificación clara o publicar el mismo contenido en todas ellas.
La adaptación de los formatos, sin embargo, no debe comprometer los principios del periodismo. La consultora insistió en la importancia de verificar los datos, consultar fuentes, aportar contexto y revisar cuidadosamente la información antes de publicarla. También advirtió sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial para convertir comunicados institucionales en noticias sin una revisión posterior, pues estas herramientas no sustituyen el criterio ni la responsabilidad del periodista.
Otro de los puntos abordados fue la sostenibilidad económica de los medios de comunicación. Mixco explicó que las empresas periodísticas necesitan fortalecer sus marcas, desarrollar modelos de negocio y ofrecer información diferenciada que responda a las necesidades de sus audiencias. En un entorno con abundancia de publicaciones, destacó que el valor de un medio no depende únicamente de la cantidad de contenido que produce, sino también de su utilidad, calidad y credibilidad.

Justicia comunitaria: historias que necesitan llegar a la población
El encuentro también contó con la participación de Benjamín Chicas, jefe de la Unidad Coordinadora del Servicio Nacional de Facilitadores Judiciales (SNFJ) de la Corte Suprema de Justicia de El Salvador, junto con los facilitadores judiciales Marcos Ruiz, María del Carmen Bonifacio, Gladis Menjívar y Anabel Linares, quienes compartieron experiencias relacionadas con el acompañamiento y la orientación a personas de sus comunidades.

Durante el espacio se destacó que las dificultades para buscar ayuda no siempre están relacionadas con la distancia o los recursos económicos. El desconocimiento de los derechos, el temor a denunciar y la falta de información sobre las instituciones a las que se puede acudir también pueden impedir que una persona busque orientación ante una situación que afecta su seguridad o bienestar.
Las experiencias compartidas mostraron la importancia de acercarse a las comunidades para conocer sus necesidades y explicar de manera comprensible las alternativas disponibles. Los facilitadores también invitaron a los periodistas a visitar los territorios y conocer de primera mano las situaciones que enfrentan las personas, con el propósito de ofrecer una cobertura más cercana a la realidad.

Estos testimonios se relacionan con el planteamiento de Mixco sobre la necesidad de producir contenidos que vayan más allá de reproducir comunicados oficiales. Las historias de quienes necesitan orientación, las barreras que enfrentan para buscar ayuda y el impacto de la información en su vida cotidiana pueden convertirse en reportajes, entrevistas, videos explicativos y otros formatos que permitan a la población comprender mejor los servicios disponibles.
De esta manera, el taller puso de relieve dos desafíos complementarios: acercar información útil a las comunidades y comunicarla mediante formatos adecuados para las audiencias actuales. En un entorno cada vez más digital, el reto de los medios consiste en aprovechar las herramientas disponibles sin perder la cercanía con las personas ni los principios de verificación, responsabilidad y confianza que sustentan el ejercicio periodístico.
