
La Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) inauguró el Laboratorio de Calidad del Agua de la Región Oriental, una obra que representa una inversión superior a los US$2 millones y que busca fortalecer los controles sobre el agua potable que reciben miles de salvadoreños. La instalación permitirá realizar análisis científicos antes de que el agua llegue a los hogares, con el propósito de mejorar la vigilancia de su calidad y garantizar que sea apta para el consumo humano.
El nuevo laboratorio está ubicado en la avenida Roosevelt Sur y prolongación de la 9.ª avenida Sur, en el barrio San Nicolás, distrito de San Miguel, San Miguel Centro. Su incorporación a la red nacional de centros de análisis de ANDA ampliará la capacidad técnica de la institución para examinar el agua distribuida en el oriente del país, una región donde la autónoma abastece a cerca de 450,000 habitantes.
La inversión superior a los US$2 millones se destinó a una infraestructura equipada con tecnología especializada para efectuar diferentes pruebas de calidad. Estas evaluaciones son fundamentales para identificar posibles alteraciones en las características del agua y detectar la presencia de elementos que puedan comprometer su seguridad para el consumo humano.

El centro dispone de ocho áreas especializadas: fisicoquímica, cromatografía de gases, absorción atómica, microbiología, recepción y registro de muestras, purificación de agua, esterilización y calidad del agua. Cada una cumple funciones específicas dentro del proceso de análisis, desde la preparación y el registro de las muestras hasta la aplicación de pruebas para evaluar sus propiedades y condiciones sanitarias.
El presidente de ANDA, Dagoberto Arévalo, explicó que la apertura del laboratorio permitirá mejorar el servicio que reciben los habitantes de la región oriental, al contar con instalaciones donde el agua podrá ser examinada científicamente antes de su consumo. También destacó que el personal especializado que trabaja en el centro procede de la misma zona, lo que pone de relieve la formación académica y profesional disponible en el país.
El proyecto cuenta con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que participó como canal técnico y administrativo para contribuir a la ejecución de la obra. Mirna Romero, coordinadora del Programa ANDA-BID, señaló que la iniciativa forma parte de los esfuerzos para respaldar la transformación de los servicios de agua potable y saneamiento.

Por su parte, Diletta Doretti, gerente de país del Banco Mundial, consideró que la puesta en funcionamiento del laboratorio representa un avance para la protección de la calidad del agua que consumen los salvadoreños. La disponibilidad de instalaciones especializadas permitirá fortalecer los procesos de verificación y generar información técnica para evaluar las condiciones del recurso hídrico distribuido a la población.
Con esta inversión, ANDA amplía su infraestructura para el control de la calidad del agua en el territorio nacional, mediante un centro que combina equipamiento tecnológico, personal especializado y capacidad de análisis. El alcance de esta obra se medirá por su contribución al monitoreo del agua suministrada a los hogares y por su capacidad para respaldar decisiones orientadas a proteger la salud pública en la región oriental.
