
El sistema financiero salvadoreño elevó al 16.7% la proporción de recursos líquidos respecto a los depósitos totales en septiembre de 2026, frente al 12.4% registrado en el mismo mes de 2024, según informó el Banco Central de Reserva (BCR). El incremento refleja una mayor disponibilidad de activos líquidos y reservas de liquidez, incluidos sus excedentes, en un contexto en el que la institución reporta condiciones estables para el funcionamiento del sector.
De acuerdo con los datos de cierre del tercer trimestre de 2026, el indicador aumentó 4.3 puntos porcentuales en dos años. Esta evolución está vinculada con la política prudencial de requerimientos regulatorios de liquidez, que contempla la disponibilidad de recursos para respaldar las operaciones de las entidades financieras y atender sus obligaciones.
La liquidez es un elemento fundamental para la estabilidad bancaria, ya que permite a las instituciones responder a las necesidades de retiro de depósitos y cumplir con sus compromisos financieros. Por ello, mantener recursos disponibles contribuye a fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles presiones y a sostener el funcionamiento de las operaciones de intermediación financiera.
El BCR también reportó que los saldos de créditos acumulan más de 36 meses consecutivos de crecimiento, impulsados por una mayor demanda de financiamiento de los sectores productivos, particularmente comercio, servicios y construcción. La cartera empresarial concentra alrededor del 53% del crédito total, lo que refleja el peso de las actividades económicas en la colocación de recursos del sistema financiero.
En cuanto a la calidad de los préstamos, la institución señaló que la mora se situó en 1.5%, un nivel que calificó como bajo. Este indicador mide la proporción de créditos que presentan atrasos en sus pagos y permite observar el comportamiento de la cartera crediticia. Su evolución es relevante para evaluar los riesgos que enfrentan las entidades financieras al otorgar financiamiento.
El crédito destinado a los hogares también mostró un comportamiento positivo. Según el BCR, la cartera hipotecaria registró un crecimiento interanual del 8.0%, mientras que la de consumo aumentó un 6.0%. Estos resultados evidencian una expansión del financiamiento para la adquisición de vivienda y para otros gastos de las familias.
A estos indicadores se suma la solvencia patrimonial del sistema financiero, que al cierre del tercer trimestre de 2026 superó en más de 300 puntos básicos el mínimo legal establecido del 12.0%. Este indicador permite evaluar la capacidad de las entidades para respaldar sus operaciones con capital propio frente a los riesgos asumidos.
En conjunto, el aumento de la proporción de recursos líquidos al 16.7%, el crecimiento sostenido del crédito, el bajo nivel de mora reportado y los niveles de solvencia por encima del mínimo legal forman parte de los indicadores con los que el BCR describe la situación del sistema financiero salvadoreño. La institución destacó que, al cierre de septiembre, el sector continuaba operando en condiciones estables de liquidez, capital y rentabilidad.
