
El Salvador busca duplicar sus exportaciones de bienes y servicios hacia 2035, una meta que forma parte de la Estrategia Exportadora 2035, cuyos principales desafíos fueron abordados durante el Export Summit organizado por la Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT). El encuentro reunió a más de 150 exportadores, autoridades y especialistas para analizar las condiciones necesarias para ampliar las ventas al exterior y fortalecer la participación de las empresas salvadoreñas en los mercados internacionales.
Uno de los puntos centrales de la discusión fue la composición actual de las exportaciones del país. En 2025, los servicios generaron US$6,214 millones, equivalentes al 49% de las exportaciones, mientras que los bienes sumaron US$6,429 millones. Estas cifras muestran que ambos componentes tienen un peso importante en la actividad exportadora y que el crecimiento futuro dependerá de impulsar tanto los servicios como la producción de bienes con mayor valor agregado.
Durante la apertura del encuentro, Silvia Cuéllar señaló que el país necesita mantener un equilibrio entre el crecimiento de los servicios y el fortalecimiento de las exportaciones de bienes. La representante de COEXPORT destacó la importancia de ampliar la capacidad productiva y generar más valor agregado, de manera que las empresas puedan competir en mejores condiciones en los mercados internacionales.

Otro de los retos identificados es ampliar la cantidad de empresas que participan en el comercio exterior. De acuerdo con los datos presentados por el especialista en comercio internacional Miguel Ángel Chévez, El Salvador cuenta con cerca de 1.5 millones de empresas, alrededor del 98% de ellas microempresas. Sin embargo, en 2025 unas 2,600 empresas exportaron, lo que evidencia la importancia de facilitar la incorporación de más negocios a esta actividad y conectarlos con cadenas de proveedores nacionales e internacionales.
Para avanzar en esa dirección, los participantes señalaron obstáculos que afectan la competitividad, entre ellos los costos de la energía, las dificultades de acceso al financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas, y la disponibilidad de talento técnico y bilingüe. También se planteó la necesidad de aprovechar mejor los tratados comerciales y reducir las barreras que limitan el acceso de las empresas salvadoreñas a nuevos destinos de exportación.
La facilitación de inversiones también formó parte de la discusión, debido a su relación con la expansión empresarial y la capacidad de producir para mercados externos. Alberto Acosta, subsecretario de Comercio e Inversiones, explicó que este trabajo busca eliminar obstáculos durante todo el ciclo de una inversión, desde la idea inicial de negocio hasta el momento en que una empresa decide salir del mercado. Entre las acciones contempladas en el plan estratégico 2024-2027 figuran mejorar el clima de inversión, fortalecer el marco normativo y digitalizar el 50% de los trámites. También se mencionaron iniciativas como la Ventanilla Única PYME.

La transformación digital fue otro de los temas vinculados con la competitividad exportadora. Valeria Sol, CEO de MATTEO de ESA, expuso cómo la digitalización de los procesos de mantenimiento industrial puede reducir costos, evitar interrupciones y mejorar la productividad. Según explicó, un técnico puede perder hasta el 40% de su tiempo cuando debe reparar un equipo sin contar con la información necesaria. Para COEXPORT, los planteamientos discutidos durante el encuentro contribuirán a definir propuestas que fortalezcan al sector y sirvan de base para la Estrategia Exportadora 2035, con el objetivo de ampliar las ventas internacionales de bienes y servicios y aumentar la participación de las empresas salvadoreñas en el comercio mundial.
