
La Defensoría del Consumidor compartió una serie de recomendaciones dirigidas a los propietarios de negocios de alimentos y bebidas, con el objetivo de promover una atención responsable, proteger los derechos de los consumidores y fortalecer la confianza entre los comercios y sus clientes. La institución destacó que las buenas prácticas comerciales no solo contribuyen a mejorar el servicio, sino que también permiten ofrecer mayor seguridad y transparencia durante las compras.
Una de las principales recomendaciones es revisar las fechas de vencimiento de los productos que se comercializan y de los ingredientes utilizados para preparar alimentos. Esta medida permite evitar que los consumidores adquieran productos caducados o reciban alimentos elaborados con insumos que ya no se encuentran en condiciones adecuadas para su uso.
La institución también recordó la importancia de mostrar los precios de manera clara y visible. Para ello, los establecimientos pueden utilizar menús, carteles o códigos QR que permitan a los clientes consultar cuánto cuesta cada producto antes de realizar su pedido. Esta práctica favorece la transparencia y evita confusiones al momento de pagar.
Otro aspecto señalado por la Defensoría es evitar los cobros adicionales por pagos con tarjeta de crédito. Según las recomendaciones divulgadas, los comercios no deben aplicar recargos a los consumidores por utilizar este medio de pago ni establecer un consumo mínimo como condición para aceptar tarjetas de crédito.
En cuanto a las promociones y ofertas, la institución aconsejó comunicar de forma clara todas las condiciones relacionadas con los descuentos y beneficios disponibles. Esto incluye especificar las fechas de vigencia, los precios, las restricciones y las existencias disponibles, de manera que los clientes conozcan con anticipación los términos de cada promoción.
Estas medidas buscan que los consumidores tengan información suficiente para tomar decisiones de compra y evitar situaciones que puedan afectar sus derechos. Además, permiten que los establecimientos desarrollen relaciones comerciales basadas en la confianza, la claridad y el cumplimiento de sus responsabilidades.
La Defensoría del Consumidor enfatizó que un comercio responsable también se distingue por la manera en que atiende y protege a sus clientes. Por ello, hizo un llamado a los negocios del sector de alimentos y bebidas a incorporar estas recomendaciones en sus operaciones cotidianas, como parte de su compromiso con un servicio de calidad y el respeto a los derechos de los consumidores.
