
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció este jueves el inicio de la liberación de reservas estratégicas de petróleo, en una medida sin precedentes destinada a estabilizar el mercado energético global ante la crisis provocada por el conflicto en Medio Oriente. El organismo, con sede en París, informó que el volumen total de crudo y derivados a liberar se incrementó de 400 millones a 426 millones de barriles.
De este total, 301 millones corresponden a petróleo crudo y 125 millones a productos refinados. La AIE explicó que, a nivel global, la liberación estará compuesta principalmente por crudo, mientras que en Europa predominarán los derivados, con el objetivo de responder a las necesidades específicas de cada mercado.
El organismo advirtió que la actual guerra en Medio Oriente ha generado la mayor interrupción del suministro en la historia del mercado petrolero mundial, superando incluso los niveles registrados durante la crisis energética de 1973. Esta situación ha sacado del mercado un volumen significativo de crudo, lo que ha elevado la presión sobre los precios y la disponibilidad de energía a nivel global.
Ante este escenario, la AIE calificó la liberación de reservas como “la mayor acción colectiva de su historia”, destacando que esta medida proporciona un “colchón significativo” para mitigar el impacto inmediato de la crisis. Sin embargo, subrayó que la estabilidad del mercado dependerá en gran medida de la reanudación del tránsito seguro de buques a través del Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, actualmente afectada por tensiones derivadas de ataques de Irán en respuesta a acciones de Israel y Estados Unidos.

En cuanto a la distribución de los 426 millones de barriles, la AIE detalló que 280 millones provienen de reservas directamente controladas por gobiernos, 119 millones corresponden a reservas obligatorias de la industria y 27 millones se derivan de incrementos en la producción, principalmente de Canadá y México.
Estados Unidos lidera ampliamente la contribución con 172,2 millones de barriles, todos provenientes de reservas gubernamentales de crudo. Le sigue Japón con 79,8 millones de barriles, de los cuales 54 millones son de crudo y 25,8 millones de derivados.
Otros aportes relevantes incluyen a Canadá con 23,6 millones de barriles mediante aumento de producción; Corea del Sur con 22,5 millones; y Alemania con 19,5 millones.

Asimismo, Francia aportará 14,6 millones de barriles; Reino Unido contribuirá con 14 millones (incluyendo crudo y derivados); España sumará 11,6 millones de derivados; e Italia completará la lista con 10 millones de barriles, también en productos refinados.
La liberación de estas reservas busca aliviar la presión sobre los mercados internacionales, contener el alza de los precios del petróleo y garantizar el suministro energético en medio de un contexto geopolítico altamente volátil. No obstante, la AIE reiteró que la solución de fondo dependerá de la estabilización del conflicto y la normalización de las principales rutas de transporte de crudo a nivel mundial.
