
Las exportaciones salvadoreñas continúan operando y el comercio internacional no se ha detenido pese a la crisis en Medio Oriente; sin embargo, las empresas enfrentan mayores costos logísticos, retrasos y dificultades para importar materias primas necesarias para mantener la producción, afirmó la presidenta de la Corporación de Exportadores de El Salvador (COEXPORT), Silvia Cuéllar.
Las declaraciones fueron brindadas durante el foro “Recomendaciones frente a la Crisis en Medio Oriente”, organizado por COEXPORT y orientado a analizar cómo el actual escenario internacional está impactando las cadenas globales de suministro y las operaciones del sector exportador salvadoreño.

“El comercio no se detiene. Lo que sucede es que se vuelve más caro”, expresó Cuéllar.
La representante gremial explicó que, hasta el momento, las empresas no han registrado paralizaciones graves en exportaciones ni incumplimientos masivos de contratos, debido a que muchas compañías ya han aprendido a reaccionar ante este tipo de escenarios tras experiencias anteriores como la pandemia del COVID-19 y el conflicto entre Rusia y Ucrania.
El principal problema está en los insumos y la logística

Aunque las exportaciones continúan activas, Cuéllar señaló que la principal afectación se encuentra en la importación de materias primas e insumos utilizados para producir bienes exportables.
Según explicó, productos como fertilizantes, resinas plásticas, cereales, harinas y otros derivados del petróleo han registrado aumentos de precio y dificultades logísticas debido a las alteraciones en rutas marítimas internacionales.
“Nosotros estamos más afectados por lo que tenemos que traer de proveeduría que viene por esa ruta”, afirmó.
La presidenta de COEXPORT indicó que el incremento en los costos de transporte marítimo se ha convertido en uno de los principales desafíos para las empresas salvadoreñas.

Detalló que algunos contenedores provenientes de Asia, que antes costaban entre US$1,300 y US$2,000, actualmente pueden alcanzar hasta los US$6,000.
“Es bastante el aumento del flete”, señaló.
Empresas buscan nuevas rutas y proveedores
Ante este escenario, las empresas están adoptando nuevas estrategias para garantizar el abastecimiento y mantener la continuidad de sus operaciones.
Durante el foro se destacó que muchas compañías están aumentando inventarios estratégicos, diversificando proveedores y buscando rutas comerciales alternativas para reducir riesgos.
Además, los expertos recomendaron fortalecer la planificación de compras y embarques con mayor anticipación, así como utilizar herramientas tecnológicas para monitorear constantemente las cadenas logísticas.

Cuéllar explicó que actualmente las empresas deben actuar con mayor flexibilidad y mantener vigilancia permanente sobre el comportamiento del comercio internacional.
“La planificación estratégica ya no es anual; ahora prácticamente es mensual”, afirmó.
Exportaciones continúan, pero algunos sectores necesitan mayor dinamización
Durante el encuentro también se abordó la situación del café salvadoreño, uno de los productos emblemáticos de exportación del país.

Cuéllar explicó que el sector ha registrado un incremento en el valor de las exportaciones debido al buen precio internacional del café, aunque con una reducción en el volumen exportado.
Según detalló, en 2021 El Salvador exportaba aproximadamente 29 millones de kilogramos de café por un valor de US$112 millones, mientras que recientemente las exportaciones alcanzaron cerca de US$170 millones, pero con un volumen de alrededor de 26 millones de kilogramos.
“Estamos vendiendo más caro, pero exportando menos volumen”, señaló.
La presidenta de COEXPORT indicó que la demanda internacional sigue siendo fuerte, especialmente desde Europa, Estados Unidos, China y Corea, pero reconoció que el país necesita incrementar su capacidad de producción para responder mejor a los pedidos internacionales.
Crisis también abre oportunidades para la región

Pese a las dificultades, COEXPORT considera que el actual contexto internacional también está generando oportunidades para El Salvador y Centroamérica.
Cuéllar explicó que varias empresas internacionales están buscando trasladar compras desde Asia hacia mercados más cercanos en América Latina para reducir tiempos de entrega y riesgos logísticos.
“Antes compraban en China, luego pasaron a México y ahora vienen a buscar proveedores en la región”, explicó.
Este fenómeno, conocido como nearshoring, podría beneficiar a empresas salvadoreñas interesadas en integrarse a nuevas cadenas de suministro internacionales.

Sin embargo, Cuéllar reconoció que en algunos productos la capacidad local ya se encuentra al límite y no siempre se logra cubrir toda la demanda.
Estados Unidos sigue siendo el principal mercado
COEXPORT destacó que gran parte de las exportaciones salvadoreñas continúan dirigidas hacia Estados Unidos y Centroamérica, lo que ha permitido reducir parcialmente el impacto directo de las alteraciones logísticas relacionadas con Medio Oriente.
Según explicó Cuéllar, alrededor del 35% de las exportaciones nacionales tienen como destino Estados Unidos, mientras que otra parte importante se dirige a la región centroamericana.

La gremial considera que fortalecer las exportaciones continúa siendo clave para generar empleo, atraer inversión y ampliar las oportunidades económicas en el país.
Finalmente, COEXPORT señaló que el contexto actual exige empresas más resilientes, flexibles y preparadas para responder rápidamente a cambios en el comercio internacional.
