
Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída este lunes luego de que Estados Unidos e Irán anunciaran un acuerdo para poner fin al conflicto que mantuvieron durante los últimos tres meses. La noticia redujo los temores sobre posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo y provocó una reacción inmediata en los mercados energéticos.
De acuerdo con datos del mercado, los contratos de futuros del petróleo Brent descendieron US$3.67 dólares por barril, hasta ubicarse en US$82.06 dólares, lo que representa una caída diaria de 4.28%. La corrección también se refleja en el comportamiento semanal del crudo, que acumula un retroceso de 12.28%.

La principal razón detrás de esta baja es la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial. Durante el conflicto, los inversionistas temían restricciones al tránsito marítimo o interrupciones en el suministro, factores que impulsaron los precios al alza.
Sin embargo, el anuncio del acuerdo entre Washington y Teherán cambió rápidamente las expectativas del mercado. Con una menor probabilidad de interrupciones en el transporte de crudo desde Medio Oriente, desapareció parte de la denominada “prima de riesgo geopolítico” que había encarecido el petróleo durante las últimas semanas.

El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el acuerdo y anunció el levantamiento del bloqueo naval en la zona, así como la apertura sin peajes del estrecho de Ormuz. La firma oficial del entendimiento está prevista para el próximo 19 de junio en Suiza, con la mediación de Pakistán.
La caída del petróleo fue acompañada por ganancias en las principales bolsas mundiales, ya que los inversionistas interpretan el acuerdo como una señal de estabilidad para los mercados energéticos y para la economía global. Además, un menor precio del crudo podría contribuir a reducir presiones inflacionarias relacionadas con el transporte, la industria y la generación de energía.
