
La Comisión de Hacienda y Especial del Presupuesto de la Asamblea Legislativa emitió un dictamen favorable para ampliar por cinco años la vigencia del Fideicomiso Ambiental para la Conservación del Bosque Cafetalero (FICAFE), una herramienta financiera creada para apoyar al sector cafetalero salvadoreño ante diversas dificultades económicas y productivas.
La propuesta busca extender la duración del fideicomiso más allá del plazo máximo originalmente establecido. Debido a que el FICAFE fue creado en julio de 2001 y los fideicomisos tienen una vigencia máxima de 25 años según el Código de Comercio, su período de funcionamiento está próximo a finalizar. Con la reforma, el mecanismo continuaría operando hasta 2031.
De ser aprobada por el pleno legislativo, la ampliación permitirá que los productores de café sigan accediendo a los beneficios financieros y programas de apoyo que brinda el fideicomiso, especialmente en momentos de afectación por fenómenos climáticos, plagas o fluctuaciones en los precios internacionales del grano.

Durante el estudio de la iniciativa, los diputados recibieron a representantes del Banco de Desarrollo de la República de El Salvador (BANDESAL), institución encargada de administrar el fideicomiso. Entre los participantes estuvieron el gerente de Gobierno Corporativo, Luis Montoya, y el gerente de Fondos y Fideicomisos, Andrés Rosa.
Montoya explicó que la solicitud responde a la necesidad de adecuar la vigencia del instrumento financiero a la realidad que enfrenta el sector. Según indicó, los productores de café han atravesado diversos desafíos durante los últimos años, por lo que el fideicomiso continúa siendo una herramienta importante para brindar respaldo y acompañamiento financiero.

El FICAFE fue creado con el objetivo de administrar y canalizar recursos destinados a fortalecer la caficultura nacional. Entre sus funciones se encuentran facilitar liquidez a los productores, impulsar la renovación de plantaciones y apoyar la recuperación del sector frente a problemas como plagas, eventos climáticos adversos y crisis derivadas de la caída de los precios del café en los mercados internacionales.
La iniciativa será enviada a una próxima sesión plenaria, donde los diputados decidirán si aprueban la reforma que permitiría mantener vigente este mecanismo de apoyo hasta el año 2031.
