
La economía salvadoreña mantiene una trayectoria de crecimiento y podría cerrar 2026 con una expansión de entre 2.5% y 3%, de acuerdo con las proyecciones presentadas por el presidente del Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas (COLPROCE), Óscar Cabrera.
Durante su análisis sobre la coyuntura económica, Cabrera destacó que El Salvador registró un crecimiento sostenido durante 2025 y que, en el primer trimestre de 2026, el Producto Interno Bruto (PIB) trimestral creció alrededor de 4.2%, reflejando el dinamismo que mantiene la actividad productiva del país.
Uno de los principales motores de este desempeño ha sido el sector construcción, que ha registrado tasas de crecimiento de dos dígitos y se ha convertido en uno de los sectores que más está contribuyendo a la expansión económica. Sin embargo, COLPROCE considera que este ritmo podría moderarse durante el segundo semestre, mientras la economía avanza hacia niveles de crecimiento más sostenibles.
Otro indicador favorable es el comportamiento del crédito al sector privado, que mantiene un crecimiento cercano al 10%. Este desempeño refleja una mayor movilización de recursos dentro del sistema financiero y favorece las condiciones para que empresas y otros sectores productivos puedan mantener sus inversiones y operaciones.

El sistema financiero también presenta elementos de estabilidad. De acuerdo con el análisis presentado, las reservas internacionales han mostrado una mejora mediante el programa de apoyo financiero con el Fondo Monetario Internacional, mientras que la reserva de liquidez cubre aproximadamente el 13% de los depósitos, contribuyendo a la capacidad del sistema para responder ante eventuales necesidades de liquidez.
Para el segundo semestre, COLPROCE prevé una moderación del ritmo de crecimiento, pero mantiene una perspectiva positiva. Entre los factores que podrían influir se encuentran el comportamiento de los precios internacionales del petróleo, la evolución de las remesas y las condiciones económicas internacionales.
A pesar de estos elementos, la estimación de un crecimiento de entre 2.5% y 3% para 2026 evidencia que la economía salvadoreña continuaría expandiéndose. El desafío será mantener los niveles de inversión y fortalecer los sectores productivos para que este crecimiento pueda sostenerse en el tiempo.

En este contexto, la construcción, el crédito privado y la inversión continúan siendo componentes importantes para la actividad económica, mientras que la diversificación productiva, la innovación y el fortalecimiento del capital humano representan oportunidades para elevar la productividad del país.
El análisis de COLPROCE también destaca que El Salvador tiene margen para avanzar hacia una economía con mayor valor agregado, fortaleciendo la producción nacional, la inversión y la generación de oportunidades. Con ello, el país podría consolidar el crecimiento registrado y sentar bases para una expansión económica más sostenida en los próximos años.
