
El Gobierno de El Salvador contará con un financiamiento de US$100 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para respaldar a largo plazo el programa de 50,000 becas destinadas a estudiantes del sistema educativo público que deseen continuar sus estudios superiores o acceder a formación técnica.
El anuncio fue realizado por el presidente Nayib Bukele durante un encuentro con miles de estudiantes en el Estadio Nacional Jorge “El Mágico” González. El mandatario explicó que el respaldo financiero del BID busca garantizar la continuidad del programa y evitar que la entrega de becas dependa únicamente de las decisiones o presupuestos de una administración de turno.
“Nos acompaña con US$100 millones para financiar todas estas becas a largo plazo”, señaló Bukele al referirse al acuerdo alcanzado con el organismo internacional.

Las 50,000 becas corresponden al primer año del programa y permitirán a los beneficiarios elegir entre distintas opciones de formación, incluyendo carreras universitarias, capacitaciones técnicas y cursos vocacionales. La meta planteada por el Gobierno es ampliar progresivamente la cobertura en los próximos años hasta lograr que ningún joven quede fuera de la educación superior por falta de recursos económicos.
El programa también ha ampliado su red de instituciones participantes. De acuerdo con el mandatario, 35 universidades del país ya se han incorporado, frente a las 10 que formaban parte de la iniciativa en su etapa inicial. Además, el Gobierno señaló que el Ministerio de Relaciones Exteriores y otras instituciones trabajan en la búsqueda de nuevas oportunidades de becas para los estudiantes.
El financiamiento del BID representa uno de los principales componentes para darle sostenibilidad al programa, mientras el Gobierno también anunció un incremento de la inversión nacional en educación. Bukele indicó que El Salvador proyecta destinar más de US$3,000 millones al sector educativo, equivalentes al 8% del Producto Interno Bruto (PIB).

La estrategia contempla además acciones desde la primera infancia hasta la educación superior, con programas para atención temprana, educación parvularia, remodelación de centros escolares y oportunidades de formación profesional. Con ello, el Gobierno plantea construir una ruta educativa que permita a los estudiantes avanzar desde los primeros años de formación hasta carreras universitarias o especializaciones técnicas.
El aporte de US$100 millones del BID busca, en este contexto, proporcionar respaldo financiero de largo plazo para que las oportunidades de estudio puedan mantenerse y ampliarse durante los próximos años, con el objetivo de reducir las barreras económicas que enfrentan los jóvenes para continuar su preparación académica.
