
El crédito productivo destinado a las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) creció 14.5% interanual a junio de 2026, de acuerdo con datos de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA). Este segmento fue uno de los principales impulsores del crecimiento de la cartera MIPYME durante el período.
La cartera total de crédito para las MIPYMES alcanzó US$2,960.85 millones al cierre de junio, registrando un incremento interanual de 12.9%, equivalente a US$339.2 millones adicionales. Dentro de este resultado, el crédito productivo aumentó en US$309.8 millones, lo que representa el mayor aporte al crecimiento de este segmento.

El financiamiento productivo permite a las MIPYMES obtener recursos para actividades relacionadas con el funcionamiento y expansión de sus negocios, como compra de equipo, adquisición de inventario, ampliación de operaciones o inversión en nuevos proyectos. Este tipo de crédito puede ser especialmente relevante para empresas que necesitan capital para aumentar su capacidad de producción y generar nuevos ingresos.
El crecimiento también estuvo acompañado por un mayor número de operaciones. A junio de 2026, las instituciones bancarias registraron 89,434 créditos otorgados a MIPYMES, un aumento de 4.0%, equivalente a 3,308 créditos más que en el mismo período del año anterior.

Para la economía, el acceso al financiamiento de las MIPYMES tiene importancia debido al papel que estos negocios desempeñan en distintas actividades comerciales y productivas. El crédito puede facilitar la continuidad de las operaciones, apoyar inversiones y permitir que pequeños negocios tengan recursos para crecer.
El avance de 14.5% en el crédito productivo muestra que una parte importante de los nuevos recursos destinados a las MIPYMES está orientada a actividades que pueden fortalecer directamente la capacidad productiva de los negocios. Según ABANSA, este comportamiento contribuyó de manera significativa al crecimiento de la cartera MIPYME durante el primer semestre de 2026.
