
Las necesidades de empaque de las empresas están cambiando. Además de proteger el producto, hoy se busca optimizar materiales, maximizar eficiencias durante procesos de transporte y almacenamiento, y responder a mayores exigencias de sostenibilidad. Estos cambios son visibles en sectores como alimentos y bebidas, agricultura e industria, donde las características del producto y su cadena de distribución plantean retos distintos.
Esta evolución fue el centro de la conversación durante el ‘Innovation Day’ de Smurfit Westrock en El Salvador, que reunió a clientes y especialistas para compartir tendencias, soluciones y casos desarrollados a partir de retos y necesidades concretas de las empresas.
Innovación a la medida
El desarrollo de un empaque comienza por entender el reto que enfrenta cada cliente. Dependiendo del producto, la necesidad a resolver puede relacionarse con aspectos como peso, humedad, refrigeración, almacenamiento y transporte, pero también con factores como tiempos de ensamblaje, uso de materiales, costos y presentación.

Un ejemplo es el trabajo realizado con KREEF, marca gourmet de embutidos de El Salvador. El reto era desarrollar un empaque que respondiera al peso, la grasa y la refrigeración de sus productos y, a la vez, redujera componentes innecesarios. La solución logró disminuir en 98% el uso de plástico y en 68% el tiempo de ensamblaje, además de reducir costos de producción.
Impackta es otro desarrollo local que nació de una necesidad identificada en el mercado. Lanzada en 2022, la línea comenzó con ocho soluciones multifuncionales para servir, transportar y almacenar alimentos, dirigidas a supermercados, restaurantes, cafeterías y negocios de comida para llevar. Elaboradas a base de fibra natural, son 100% biodegradables y reciclables. Además de estar diseñadas con barreras contra grasa y humedad y cuentan con los requisitos de inocuidad alimentaria.
“Innovar en empaques comienza por entender qué necesita resolver cada cliente. A partir de ahí buscamos el equilibrio entre protección, funcionalidad, eficiencia y sostenibilidad, para desarrollar soluciones que funcionen en condiciones reales que generen resultados positivos para la operación. Casos desarrollados en El Salvador demuestran que es posible reducir materiales y mejorar procesos al mismo tiempo”, señaló Gilberto Avendaño, Líder de Innovación para Smurfit Westrock.

Más de seis décadas de conocimiento local con alcance regional
Las raíces de Smurfit Westrock en El Salvador se remontan a 1962, con el nacimiento de Cajas y Bolsas. La compañía salvadoreña creció hasta formar parte de Grupo CYBSA, que en 2015 se integró a Smurfit Kappa, hoy Smurfit Westrock. La incorporación de CYBSA fortaleció la presencia de la compañía en Centroamérica y sumó a sus capacidades globales una operación con trayectoria, conocimiento del mercado y talento local.
Actualmente, Smurfit Westrock cuenta en El Salvador con operaciones de corrugados, cajas plegadizas y reciclaje, que en conjunto generan más de 400 empleos directos y atienden sectores como alimentos procesados, snacks, bebidas, proteína, agricultura e industria.

La operación salvadoreña forma parte de una red que cuenta con 27 plantas de corrugado en ocho países de Latinoamérica, además de operaciones de cajas plegadizas en El Salvador, Costa Rica y República Dominicana. Así, parte de la producción realizada en El Salvador llega también a otros mercados. Las soluciones de empaque corrugado se exportan a Nicaragua, Honduras, Guatemala y Belice, mientras que las de cajas plegadizas llegan además a Puerto Rico, República Dominicana y México.
La operación también ha fortalecido sus estándares de calidad. En 2025, la planta de corrugado obtuvo la certificación internacional BRCGS para empaques destinados al contacto con alimentos, mientras que las operaciones de cajas plegadizas, cajas y bolsas cuentan con certificación FSC® (Forest Stewardship Council).

“El Salvador tiene un valor especial para nuestra operación por la trayectoria y el conocimiento que se han construido aquí durante más de seis décadas. Hoy combinamos ese arraigo local con las capacidades globales de Smurfit Westrock para acompañar a empresas que buscan empaques más eficientes, sostenibles y adecuados a las nuevas exigencias de sus mercados.”, señaló Carlos Coll, Vicepresidente de Corrugado para Centroamérica y Caribe en Smurfit Westrock.
El Innovation Day permitió llevar estas capacidades a una conversación directa con los clientes sobre los desafíos que enfrentan en sus operaciones y a explorar cómo la innovación en empaques puede contribuir a resolverlos. Para Smurfit Westrock, estos espacios de colaboración son parte de una relación de largo plazo en la que escuchar, co-crear e innovar permite generar valor para los clientes y acompañar la evolución de sus industrias.
