
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció la adquisición del edificio que durante años funcionó como su sede en calidad de arrendamiento, convirtiéndose por primera vez en su historia en propietario de sus instalaciones. La institución destacó que esta decisión busca fortalecer la estabilidad institucional, optimizar el uso de los recursos públicos y consolidar un patrimonio permanente al servicio del Estado.
La magistrada presidenta del TSE, Roxana Soriano, explicó que durante décadas el organismo desarrolló sus funciones en instalaciones alquiladas, siendo la única autoridad electoral de Centroamérica que no contaba con un edificio propio. Según indicó, la compra representa una decisión estratégica que trasciende una administración, ya que deja un patrimonio para las futuras generaciones y fortalece la capacidad operativa de la institución.
De acuerdo con la información presentada por el TSE, la adquisición del inmueble tuvo un costo de US$10.1 millones, monto que equivale aproximadamente a ocho años y dos meses de pago de alquiler, por lo que la compra resulta financieramente más conveniente que continuar con el arrendamiento.

La institución detalló que entre 2021 y 2026 el Estado destinó US$6,645,829.94 al alquiler del edificio, cifra que representa más del 66% del valor de compra del inmueble.
Asimismo, el Tribunal proyecta que mantener el esquema de arrendamiento durante los próximos años habría significado un gasto considerable para las finanzas públicas. Las estimaciones indican que en 10 años el costo habría alcanzado US$12.3 millones; en 15 años, US$20.8 millones; en 20 años, US$29.6 millones; en 25 años, US$39.5 millones; y en 30 años, alrededor de US$50.8 millones, considerando los costos de arrendamiento, mantenimiento y una inflación anual del 2.5%.
La magistrada Soriano señaló que la adquisición permitirá transformar un gasto recurrente en un activo permanente del Estado, fortaleciendo la independencia institucional, mejorando las condiciones de trabajo y garantizando mayor estabilidad para el cumplimiento de las funciones constitucionales del Tribunal.

Además del ahorro proyectado, el TSE destacó que contar con una sede propia brinda beneficios como mayor estabilidad institucional, la consolidación de patrimonio público, una visión de largo plazo y un uso más eficiente de los recursos destinados al funcionamiento de la institución.
Con esta decisión, el Tribunal Supremo Electoral afirmó que busca fortalecer su capacidad operativa y administrativa, al tiempo que promueve una gestión responsable de los recursos públicos en beneficio de la democracia y de la ciudadanía salvadoreña.
