
La Asamblea Legislativa aprobó, con 59 votos, declarar Estado de Emergencia en todo el territorio nacional debido a las condiciones de sequía meteorológica y agrícola asociadas al fenómeno de El Niño. La medida tendrá una vigencia de seis meses y podrá ser prorrogada, previa solicitud del presidente de la República.
De acuerdo con lo expuesto durante la plenaria 129, El Salvador enfrenta un déficit de lluvias, períodos secos y temperaturas elevadas, condiciones que ya están generando afectaciones en las actividades agrícolas y ganaderas. Los legisladores señalaron que la declaratoria busca responder de manera anticipada a los efectos que estas condiciones pueden generar sobre la producción y la disponibilidad de alimentos.
El jefe de fracción de Nuevas Ideas, Christian Guevara, explicó que la decisión pretende prevenir pérdidas en la agricultura y la agroindustria, así como posibles impactos sobre la seguridad alimentaria. Según el legislador, la intención es actuar antes de que la situación provoque pérdidas de cosechas, escasez de alimentos o dificultades para las familias.
Con la declaratoria se activará una estructura nacional de respuesta ante la emergencia. Protección Civil será la institución encargada de coordinar el plan nacional, mientras que el Ministerio de Relaciones Exteriores tendrá a su cargo la gestión de cooperación internacional que pueda ser necesaria para atender la situación.
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), por su parte, tendrá un papel relacionado con la seguridad alimentaria y el almacenamiento de granos básicos. Mientras tanto, el Ministerio de Defensa organizará la logística necesaria para brindar asistencia a la población afectada por las condiciones climáticas.
La medida se fundamenta en el artículo 24 de la Ley de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, que contempla la declaración de emergencia cuando un riesgo o peligro provocado por un desastre natural o antrópico puede poner en peligro a las personas, sus bienes, los servicios públicos o los ecosistemas.
Entre las acciones contempladas se encuentra el resguardo y protección alimentaria y nutricional de la población, con atención a las personas afectadas por la situación meteorológica. También se busca prevenir impactos negativos en la producción agrícola, la agroindustria y la ganadería, además de activar las comisiones que integran el Sistema Nacional de Protección Civil para coordinar la respuesta.
La declaratoria se produce después de que la Dirección General de Protección Civil emitiera una alerta roja el 25 de agosto de 2026, con especial atención en municipios susceptibles al déficit hídrico, el estrés agrícola y afectaciones en los medios de vida. A esto se suma la perspectiva climática del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), según la cual el fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y podría alcanzar una intensidad fuerte a muy fuerte hacia finales de 2026 y principios de 2027.
El diputado Caleb Navarro señaló que la emergencia responde a la alerta roja y a una evaluación de riesgos que identifica afectaciones progresivas y acumulativas sobre la población. La prioridad, indicó, será proteger a agricultores y ganaderos y mantener las condiciones necesarias para garantizar la seguridad alimentaria durante el período de emergencia.
