
El Salvador proyecta un crecimiento del 7% en el valor de sus exportaciones de bienes para 2026, según el informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, 2026: la importancia de las exportaciones de servicios modernos y cómo promoverlas, presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Las perspectivas abren oportunidades para ampliar la participación del país en los mercados internacionales, diversificar sus relaciones comerciales y fortalecer su actividad productiva.
El panorama comercial ofrece oportunidades para la economía salvadoreña, especialmente ante la posibilidad de aprovechar la demanda internacional de recursos, productos y servicios. En este contexto, el comercio y la inversión mantienen un papel importante como motores del crecimiento económico, tanto para El Salvador como para el resto de América Latina y el Caribe.
Uno de los elementos relevantes para el país es su relación comercial con Estados Unidos. Según la información proporcionada, El Salvador suscribió un acuerdo de comercio recíproco que contempla compromisos para reducir o eliminar aranceles a las importaciones estadounidenses, fortalecer la protección de la propiedad intelectual y facilitar inversiones estratégicas en infraestructura.
Este acuerdo forma parte de las condiciones que pueden influir en el intercambio comercial entre ambos países. La reducción o eliminación de determinados aranceles, junto con medidas para facilitar las inversiones, puede generar oportunidades para las empresas que participan en el comercio bilateral y para las actividades productivas vinculadas con los mercados internacionales.
En materia arancelaria, la información compartida señala que El Salvador logró ubicarse en un arancel preferencial del 10% en el marco de las revisiones comerciales de Estados Unidos, sin quedar sujeto a gravámenes más elevados aplicados a otros socios comerciales investigados. Esta condición constituye un elemento relevante para el entorno comercial salvadoreño, al definir parte de las condiciones bajo las cuales sus productos pueden acceder a ese mercado.
Otro de los desafíos y oportunidades para el país consiste en diversificar sus relaciones comerciales y fortalecer su participación en las cadenas globales de valor. Para ello, resulta relevante continuar modernizando el marco comercial e institucional y desarrollar capacidades productivas que permitan a las empresas salvadoreñas responder a las necesidades de distintos mercados.
La diversificación también supone identificar nuevos destinos para las exportaciones y ampliar las relaciones económicas más allá de los socios tradicionales. En esa línea, el secretario ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs, sostuvo que los países de la región deben aprender a gestionar la interdependencia económica mediante alianzas, diversificación, políticas de desarrollo productivo y la búsqueda de oportunidades en mercados como India, África y otras economías asiáticas. También destacó la importancia de repensar el comercio regional e impulsar los intercambios entre países del Sur Global.
En el contexto latinoamericano, las perspectivas comerciales varían entre países y sectores. Perú y México destacan por su dinamismo exportador, impulsado por los metales y las manufacturas, mientras que Centroamérica mantiene un crecimiento descrito como estable y resiliente. Para El Salvador, este escenario refuerza la importancia de aprovechar las oportunidades comerciales y consolidar su desempeño exportador.
La proyección de crecimiento del 7% en las exportaciones de bienes para 2026 representa una oportunidad para fortalecer la actividad económica salvadoreña y ampliar la presencia de sus productos en el exterior. El aprovechamiento de ese potencial dependerá de la capacidad de las empresas y del país para diversificar mercados, mejorar su inserción comercial y convertir las oportunidades internacionales en más actividad productiva e inversión.
