
La Empresa Transmisora de El Salvador (ETESAL) proyecta ampliar la infraestructura de transmisión eléctrica en la zona oriental del país y fortalecer la conexión entre distintas regiones, como parte de los esfuerzos por mejorar la capacidad y confiabilidad del suministro. El presidente de la institución, Edwin Núñez, explicó que el plan contempla nuevas subestaciones en San Miguel, Morazán y Pasaquina, además de una línea de transmisión de 230,000 voltios que conectará la zona costera.
Según Núñez, la expansión busca completar un anillo eléctrico en el oriente del país. Este tipo de infraestructura permite contar con rutas alternativas para transportar electricidad cuando una línea presenta problemas o necesita mantenimiento, lo que puede reducir la dependencia de una sola conexión y brindar mayor respaldo al suministro.
Las nuevas subestaciones son instalaciones que permiten transformar los niveles de voltaje y distribuir la electricidad de forma adecuada dentro de la red. Su incorporación puede fortalecer la capacidad de transmisión y facilitar la conexión de nuevas fuentes de generación, así como responder a las necesidades eléctricas de las zonas donde se amplíe la infraestructura.

El funcionario también destacó que El Salvador ha impulsado la diversificación de sus fuentes de generación eléctrica mediante proyectos solares, eólicos y otras iniciativas energéticas. Entre los ejemplos mencionó el parque eólico de Metapán y el proyecto Energía del Pacífico, como parte de los esfuerzos por ampliar las alternativas disponibles para producir electricidad.
La diversificación consiste en utilizar distintas fuentes para generar energía, en lugar de depender principalmente de una sola. La energía solar aprovecha la radiación del sol, mientras que la eólica utiliza la fuerza del viento. Contar con varias tecnologías puede ampliar las opciones de abastecimiento, aunque su disponibilidad depende de las condiciones climáticas y de la capacidad de cada sistema.
Núñez también explicó que las nuevas iniciativas fotovoltaicas pueden incorporar sistemas de baterías para almacenar parte de la electricidad generada durante el día y utilizarla cuando aumenta la demanda. Este mecanismo permite aprovechar mejor la energía solar y disponer de parte de ella en horarios en los que la generación disminuye, siempre que exista suficiente capacidad de almacenamiento.

La ampliación de la red de transmisión y la incorporación de distintas fuentes de generación son elementos complementarios para el sistema eléctrico. Mientras los proyectos solares y eólicos aumentan las alternativas para producir electricidad, las líneas y subestaciones permiten transportarla desde los puntos de generación hasta los lugares donde se necesita. La coordinación entre ambos componentes es importante para mantener la estabilidad y confiabilidad del suministro.
Aunque ETESAL ha expuesto estas iniciativas como parte de sus planes de expansión, la información proporcionada no detalla el monto de inversión, el calendario de ejecución ni la capacidad adicional que aportarían los proyectos. Estos datos serán relevantes para dimensionar el alcance económico de las obras y su posible contribución al fortalecimiento de la infraestructura eléctrica salvadoreña.
