
El índice de mora del Fondo Social para la Vivienda (FSV) se mantiene en niveles bajos, lo que evidencia una cartera saludable y un buen comportamiento de pago por parte de los salvadoreños que han adquirido créditos habitacionales.
La ministra de Vivienda, Michelle Sol, informó que al cierre de marzo de 2026 el indicador se ubicó en 1.89%, confirmando la estabilidad financiera de la institución y el cumplimiento de los usuarios con sus obligaciones.
Un indicador clave para medir el riesgo
El índice de mora es un parámetro que permite evaluar qué porcentaje de los créditos presenta atrasos en sus pagos. Cuando este indicador se mantiene bajo, significa que la mayoría de los clientes está cumpliendo puntualmente, reduciendo el riesgo financiero para la institución.
En el caso del Fondo Social para la Vivienda, los datos muestran una tendencia estable entre diciembre de 2025 y marzo de 2026, con niveles que se mantienen por debajo del 2%, considerados saludables dentro del sector financiero.
Comportamiento de pago positivo

La funcionaria destacó que estos resultados reflejan el compromiso de las familias salvadoreñas con el pago de sus créditos de vivienda. A pesar de que el FSV también otorga financiamiento a personas con ingresos variables, el nivel de cumplimiento se mantiene alto.
Esto sugiere que, incluso en segmentos con mayor vulnerabilidad económica, los usuarios priorizan el pago de sus cuotas, lo que contribuye a la sostenibilidad del sistema de financiamiento habitacional.
Inclusión financiera con estabilidad
Uno de los aspectos más relevantes es que el FSV no limita su oferta únicamente a personas con ingresos fijos, sino que también brinda acceso a crédito a trabajadores independientes o con ingresos variables.
Aun así, los niveles de mora se mantienen controlados, lo que indica que el modelo de evaluación y otorgamiento de créditos está funcionando de manera efectiva, equilibrando el acceso a vivienda con la gestión del riesgo.

Señal positiva para el sector vivienda
El bajo índice de mora también es una señal positiva para el sector construcción y vivienda en el país, ya que refleja confianza en el sistema de financiamiento y estabilidad en la capacidad de pago de los hogares.
En conjunto, los datos al primer trimestre de 2026 muestran que el FSV mantiene una cartera sana, respaldada por el cumplimiento de los usuarios y una gestión financiera sólida, lo que permite continuar ampliando el acceso a soluciones habitacionales en El Salvador.
