
La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) mantuvo sin cambios las tasas de interés en un rango de entre 3.5% y 3.75%, informó este miércoles su presidente, Kevin Warsh, durante la conferencia de prensa posterior a la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Aunque la decisión estaba en línea con las expectativas del mercado, las nuevas proyecciones de la institución apuntan a posibles aumentos de tasas antes de finalizar el año debido a la persistencia de la inflación.
Durante su intervención, Warsh reiteró que la estabilidad de precios seguirá siendo la principal prioridad de la FED y reconoció que la inflación continúa muy por encima de la meta del 2% establecida por el banco central.
“Reconocemos que la inflación ha estado muy por encima del objetivo del 2% durante más de cinco años. Los precios persistentemente altos representan una carga para los estadounidenses”, afirmó.
Las nuevas previsiones económicas de la FED elevaron la estimación de inflación para este año hasta el 3.6%, mientras que la inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, fue revisada al alza hasta el 3.3%, reflejando que las presiones sobre los precios continúan siendo elevadas.

En contraste, la economía estadounidense mantiene un crecimiento sólido. La FED proyecta una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) del 2.2% este año y del 2.3% en 2027, mientras que la tasa de desempleo se mantendría alrededor del 4.3%.
Uno de los principales anuncios de la reunión fue la eliminación de la llamada forward guidance o guía prospectiva, una herramienta utilizada para anticipar a los mercados los posibles movimientos futuros de la política monetaria. Según Warsh, las futuras decisiones dependerán de la evolución de los datos económicos y no de señales anticipadas emitidas por la institución.
Las proyecciones de los funcionarios también reflejan una inclinación hacia una política monetaria más restrictiva. De los 18 miembros que presentaron estimaciones sobre la trayectoria de las tasas de interés, nueve consideran que será necesario realizar al menos una subida antes de que termine el año, mientras que ocho favorecen mantenerlas sin cambios y solo uno prevé una reducción.

Aunque la reciente reducción de las tensiones en Oriente Próximo ha contribuido a aliviar parte de la presión sobre los precios de la energía, la FED considera que aún es prematuro dar por controlada la inflación.
Con las tasas ubicadas entre 3.5% y 3.75%, la institución mantiene una postura cautelosa mientras evalúa la evolución de los precios y la actividad económica. Los mercados estarán atentos a la próxima reunión del organismo, prevista dentro de seis semanas, en busca de nuevas señales sobre el rumbo de la política monetaria estadounidense.
