
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) proyecta incrementar en un 40% adicional los resultados alcanzados mediante el Programa de Aumento a la Producción (PAP), con el objetivo de ampliar la oferta nacional de alimentos y reducir progresivamente la dependencia de las importaciones. Óscar Domínguez, viceministro ad honorem de la institución, informó que la estrategia ha impulsado la expansión de las áreas destinadas a cultivos como hortalizas y granos básicos.
Domínguez explicó que, al cierre de 2024, El Salvador contaba con más de 800 manzanas destinadas a la producción de hortalizas. Actualmente, esa superficie alcanza las 7,722 manzanas, según los datos compartidos por el funcionario. El programa surgió del trabajo conjunto con productores y de la selección técnica de tierras aptas para cultivos de alto rendimiento.
La iniciativa busca aumentar la disponibilidad de los alimentos de mayor consumo entre las familias salvadoreñas y disminuir los riesgos de desabastecimiento ante condiciones climáticas adversas o dificultades en las fronteras. El viceministro señaló que la planificación de las siembras y la selección de los terrenos han sido fundamentales para fortalecer la producción nacional.

Además de las áreas destinadas a hortalizas, el país cuenta con más de 5,000 manzanas para otros cultivos frutales. En cuanto a los granos básicos, el MAG reporta 201,000 manzanas de producción: 152,000 dedicadas al maíz y 49,000 al frijol. Domínguez aclaró que estas áreas pueden utilizarse en dos o tres ciclos de producción al año, dependiendo del cultivo y de las condiciones agronómicas.
El crecimiento, de acuerdo con el funcionario, ha sido posible mediante el aprovechamiento de terrenos de productores privados, gremiales, distritos de riego, cooperativas y asociaciones. También destacó el acompañamiento técnico de organismos internacionales como el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Uno de los componentes principales del PAP es la incorporación de tecnología agrícola, mecanización y semillas híbridas de alto rendimiento adaptadas a las necesidades de cada cultivo. En la producción de hortalizas, el país cuenta con más de 2,000 estructuras de ambiente protegido, entre invernaderos y casas malla, muchas equipadas con sistemas de riego automatizado o por goteo. Entre los cultivos producidos figuran tomate, pepino y chile, además de otras hortalizas sembradas a cielo abierto.

Según Domínguez, estas tecnologías han permitido alcanzar rendimientos de hasta seis veces más por manzana en determinados cultivos. En granos básicos, el MAG reporta un promedio de 85 quintales de maíz por manzana, con máximos de hasta 150 quintales en algunas parcelas. Para el frijol, el promedio informado es de 30 quintales por manzana, con rendimientos de hasta 52 quintales.
El viceministro también señaló que se han incorporado más de 100 unidades de maquinaria agrícola, entre tractores, sembradoras, rastras e implementos, así como más de 25 drones de las líneas T-70 y T100. Estos equipos, explicó, permiten fortalecer las labores agrícolas y realizar aplicaciones y otras tareas de manera más oportuna.
Domínguez afirmó que, desde diciembre de 2024, el país ha mantenido el abastecimiento de los alimentos de mayor consumo, incluso frente a dificultades en las fronteras y condiciones climáticas adversas. Aclaró que el aumento proyectado del 40 % no implica eliminar las importaciones, ya que estas seguirán siendo necesarias para mantener el abastecimiento y equilibrar la oferta con la demanda, especialmente ante las necesidades de consumo de la población y de los más de cuatro millones de turistas que, según indicó, recibe el país cada año. La meta del PAP es ampliar la producción nacional y fortalecer la seguridad y soberanía alimentaria de El Salvador.
