El economista y asesor en finanzas Otto Boris explicó que los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos no afectarán directamente a las exportaciones salvadoreñas, ya que el Tratado de Libre Comercio (TLC) sigue vigente. Sin embargo, señaló que existe una oportunidad de captar parte del mercado mexicano afectado por estas medidas.
Para que El Salvador pueda aprovechar este escenario, se necesitaría aumentar la capacidad de producción y exportación. Esto requeriría inversión en infraestructura y maquinaria, lo que permitiría responder al desvío del comercio generado por los aranceles.

Boris destacó que este tipo de inversión debe evaluarse con cautela, ya que la duración de los aranceles aún es incierta. Si las medidas son temporales, los inversionistas podrían considerar riesgoso apostar por una expansión del sector exportador.
Respecto a la atracción de inversión extranjera y la diversificación de mercados, el economista indicó que el país enfrenta algunos retos. Actualmente, las exportaciones han mostrado una tendencia a la baja en los últimos dos años, lo que representa un desafío al momento de captar nuevas oportunidades comerciales.

Aun así, el economista resaltó que el entorno comercial siempre presenta oportunidades para quienes logren adaptarse. Si se generan incentivos adecuados y se fortalece la capacidad productiva, El Salvador podría posicionarse mejor en el comercio internacional.
