
Durante el Seminario Internacional de Bamboo Academy, se destacó el potencial económico de la industria mundial del bambú, estimada en más de US$70,000 millones y vinculada con más de 20 millones de personas. El dato fue presentado durante el encuentro para dimensionar el tamaño de una actividad que ha encontrado aplicaciones en diferentes sectores y que puede representar oportunidades para países que desarrollen capacidades alrededor de este recurso.
Durante el seminario también se explicó que existen más de 1,600 especies de bambú y que se trata de una planta con una de las tasas de crecimiento más rápidas. Estas características han favorecido su utilización en diferentes soluciones de construcción y diseño, ampliando las posibilidades para empresas que participen en su producción, transformación, comercialización y aplicación en proyectos de infraestructura.
En este contexto, el Ministerio de Turismo (MITUR) desarrolló el Seminario Internacional de Bamboo Academy con el objetivo de acercar al sector turístico salvadoreño a alternativas de construcción basadas en el bambú. La iniciativa busca mostrar su aplicación en obras de mayor escala, como hoteles, residencias y centros comerciales, especialmente en zonas con crecimiento turístico y de inversión como Surf City.

Desde el punto de vista económico, incorporar el bambú en este tipo de proyectos puede abrir oportunidades para empresas vinculadas con la arquitectura, construcción, diseño y transformación del recurso. Esto permitiría que el crecimiento de la infraestructura turística genere actividad no solo para los desarrolladores de los proyectos, sino también para proveedores y negocios que puedan integrarse a esta cadena de valor.
El seminario está dirigido principalmente a representantes de hoteles, restaurantes y empresas relacionadas con bienestar, wellness, surf y yoga. Estos segmentos buscan atender a nuevas generaciones de viajeros que muestran interés por experiencias responsables con el medio ambiente y centradas en la salud integral, una tendencia que puede generar oportunidades para diversificar la oferta turística salvadoreña.
La incorporación de estas tendencias también puede contribuir a atraer nuevos negocios e inversiones. Luis Rodríguez, director de COAMSS-OPAMSS, señaló que explorar este tipo de alternativas puede ayudar a posicionar a El Salvador ante mercados que todavía no han estudiado al país y hacerlo más atractivo para otro tipo de negocios, inversiones y turismo.

Por su parte, la ministra de Turismo, Morena Valdez, destacó que desde la cartera se busca que el desarrollo turístico sea sostenible, ecoamigable e inclusivo con las comunidades. Este enfoque conecta el uso del bambú con una estrategia más amplia de desarrollo turístico, en la que la infraestructura y las nuevas soluciones constructivas pueden responder tanto a las necesidades de los proyectos como a las tendencias de los mercados internacionales.
El desafío para El Salvador será convertir el potencial económico de esta industria mundial en oportunidades concretas dentro del país. Para ello, será importante desarrollar conocimientos, proveedores y mano de obra especializada que permitan participar en las distintas etapas de la cadena de valor. De esta manera, el bambú puede abrir un nuevo espacio para la inversión y el desarrollo empresarial, mientras acompaña el crecimiento de la infraestructura turística y contribuye a diversificar la oferta del país.
