
La Embajada de Estados Unidos en El Salvador conmemoró este jueves el 25 aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 con un acto en el que se recordó a las víctimas, se reconoció la valentía de los equipos de emergencia y se reafirmó el compromiso de mantener viva la memoria de uno de los acontecimientos más impactantes de la historia reciente.
Durante la ceremonia, Naomi Fellows, representante de la embajada estadounidense, destacó que el 11 de septiembre cambió profundamente a Estados Unidos y marcó un antes y un después en la forma en que el país entiende la seguridad y las amenazas globales. Señaló que la fecha sigue siendo un recordatorio de la importancia de la unidad, la resiliencia y la defensa de los valores democráticos.
Fellows recordó que cerca de 3,000 personas perdieron la vida en los ataques y subrayó que la tragedia no afectó únicamente a Estados Unidos, sino también a familias de diferentes nacionalidades, entre ellas salvadoreñas. En ese sentido, expresó que muchas comunidades alrededor del mundo compartieron el dolor provocado por los atentados y continúan recordando a quienes fallecieron.
La representante diplomática también rindió homenaje a los policías, bomberos, personal médico de emergencia y ciudadanos que participaron en las labores de rescate. Según indicó, muchos de ellos arriesgaron o perdieron sus vidas mientras intentaban salvar a personas atrapadas en medio de la emergencia.

Asimismo, destacó que uno de los principales legados del 11 de septiembre fue la capacidad de los estadounidenses para mantenerse unidos frente a la adversidad. Afirmó que, pese a que los ataques buscaban generar miedo, división y desesperación, la respuesta fue una muestra de solidaridad tanto dentro de Estados Unidos como por parte de otros países que expresaron su apoyo.
Durante su discurso, Fellows señaló que la principal fortaleza de una nación radica en su gente, en su capacidad de actuar con valentía, solidaridad y determinación frente a situaciones difíciles. Añadió que esas enseñanzas continúan vigentes 25 años después de los atentados.
La funcionaria también resaltó la colaboración que existe entre Estados Unidos y El Salvador, indicando que ambas naciones mantienen una relación basada en la cooperación en áreas como diplomacia, seguridad, servicios consulares, comercio, desarrollo y fortalecimiento institucional.

Según explicó, el trabajo conjunto entre ambos países contribuye a construir comunidades más resilientes y a fortalecer los vínculos de amistad que han caracterizado la relación bilateral durante décadas. Además, enfatizó que la vigilancia frente a las amenazas no debe confundirse con el miedo, sino con la preparación y el compromiso de proteger a las personas.
Fellows sostuvo que recordar el 11 de septiembre implica una responsabilidad permanente para las nuevas generaciones. En ese contexto, hizo un llamado a preservar la memoria de las víctimas, honrar a quienes actuaron con heroísmo durante la emergencia y continuar defendiendo principios como la libertad, la dignidad humana y el respeto al Estado de derecho.
La ceremonia concluyó con un homenaje a las víctimas y sobrevivientes de los atentados, así como con un reconocimiento a las familias que continúan viviendo con las consecuencias de aquella tragedia. La embajada reiteró que el recuerdo del 11 de septiembre sigue siendo un símbolo de unidad y resiliencia para Estados Unidos y sus aliados.
