
El Ministerio de Salud confirmó los primeros dos casos de COVID-19 registrados en El Salvador durante 2026. De acuerdo con los datos del Boletín Epidemiológico, los contagios fueron detectados entre julio y agosto, mientras las autoridades también mantienen vigilancia sobre el comportamiento de las enfermedades respiratorias y los ingresos hospitalarios asociados con neumonía.
Los dos casos de coronavirus reportados se suman al panorama de enfermedades respiratorias que se mantiene bajo seguimiento durante el año. El COVID-19 afecta principalmente las vías respiratorias y puede presentar síntomas de distinta intensidad, por lo que las autoridades mantienen el monitoreo de los casos para identificar cambios en su comportamiento.
Neumonía concentra miles de reportes

El Boletín Epidemiológico registra 5,930 reportes relacionados con neumonía. El grupo de edad más afectado corresponde a los niños de 1 a 4 años, con 1,847 casos, seguido por los adultos mayores de 60 años, que acumulan 1,413 reportes.
En tercer lugar se encuentran los bebés menores de un año, con 1,037 casos. La distribución muestra una mayor incidencia entre los grupos de menor edad y los adultos mayores, considerados sectores que requieren especial atención ante las enfermedades respiratorias.
Según los datos divulgados, los ingresos por neumonía suman 5,925 y la enfermedad registra una letalidad de 3.60%.

Bajan las infecciones respiratorias agudas
En contraste con el comportamiento de la neumonía, las infecciones respiratorias agudas (IRA) presentaron una reducción durante las últimas dos semanas de julio. Las consultas pasaron de 32,259 a 27,376, lo que representa una disminución de 4,883 atenciones en ese período.
Los datos forman parte del seguimiento epidemiológico que realiza el Ministerio de Salud sobre las enfermedades respiratorias en el país. El registro de los primeros casos de COVID-19 del año, junto con la evolución de las neumonías y las infecciones respiratorias agudas, permite a las autoridades observar cómo se comportan estos padecimientos y orientar las acciones de vigilancia sanitaria.
