
El ministro de Salud, Francisco Alabi, informó que en El Salvador se han identificado más de 27 casos importados de sarampión y señaló que el 90 % de las personas contagiadas no contaba con el esquema completo de vacunación. No obstante, destacó que el país mantiene una cobertura de inmunización superior al 95 %, una de las más altas de América Latina, lo que ha permitido reducir el riesgo de transmisión comunitaria.
Las declaraciones del funcionario coinciden con un aumento en los casos de enfermedad febril eruptiva, un síndrome caracterizado por fiebre alta y erupciones en la piel. De acuerdo con el Ministerio de Salud, hasta la semana epidemiológica 24 se registraron 756 casos, la cifra más alta reportada en el país desde 2019. Los datos muestran que durante las primeras 13 semanas del año los contagios se mantuvieron entre tres y 15 casos por semana; sin embargo, desde mediados de abril se han acumulado más de 600 nuevos casos, lo que mantiene bajo vigilancia a las autoridades sanitarias.

Los especialistas explican que la enfermedad febril eruptiva no corresponde a un solo padecimiento, sino que agrupa infecciones causadas por virus o bacterias, entre ellas sarampión, varicela, rubéola, roséola y escarlatina. Estas enfermedades suelen iniciar con fiebre alta y, posteriormente, aparecen manchas o erupciones en la piel. La transmisión ocurre principalmente por gotas de saliva, contacto directo con lesiones cutáneas o por objetos contaminados, aunque algunas enfermedades, como el dengue, se propagan mediante vectores.
Las autoridades señalaron que los niños y las personas con esquemas de vacunación incompletos son los grupos más vulnerables. Por ello, reiteraron el llamado a mantener las vacunas al día, practicar el lavado frecuente de manos, evitar compartir utensilios personales, ventilar los espacios cerrados y utilizar mascarilla cuando existan síntomas respiratorios.

Además, recomendaron acudir de inmediato a un centro de salud ante síntomas como fiebre alta, erupciones en la piel, ojos enrojecidos, dolor de garganta, cansancio extremo o malestar general, ya que un diagnóstico oportuno permite identificar la causa de la enfermedad, iniciar el tratamiento adecuado y reducir el riesgo de nuevos contagios.
