
El Gobierno de El Salvador, a través de la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), conmemoró el día Internacional de las Microempresas y las Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES), que se celebra, según declaratoria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cada 27 de junio.
Así mismo, se realizó la celebración del 35.º aniversario de la CONAMYPE, institución que, desde su creación, ha trabajado para impulsar el desarrollo, la competitividad y el crecimiento de las MYPE del país.
Durante el evento se contó con la participación de aliados estratégicos, dónde más de 25 empresas del sector público y privado, que se suman a apoyar a las MYPE, otorgando beneficios directos al sector, al contar con el registro MYPE.

La historia de CONAMYPE se remonta al 2 de mayo de 1991, cuando mediante el Decreto Ejecutivo N.º 48 se creó la Comisión Nacional de Fomento y Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa, entidad predecesora encargada de coordinar esfuerzos públicos y privados en favor del sector. Posteriormente, en mayo de 1996, dicha institución se transforma a la Comisión Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (CONAMYPE), consolidándose como una institución estratégica para el fortalecimiento empresarial del país.
En el año 2000, CONAMYPE pasó a formar parte del Ministerio de Economía, reconociendo el papel fundamental de las MYPE en el desarrollo económico nacional. A partir de entonces, la institución impulsó importantes iniciativas orientadas a acercar servicios empresariales, promover la innovación y fortalecer la competitividad de los emprendimientos salvadoreños.
Uno de los hitos más importantes ocurrió en 2010 con la creación de la Red de Centros de Desarrollo de la Micro y Pequeña Empresa (CDMYPE), acercando servicios de asesoría, capacitación y acompañamiento empresarial a emprendedores y empresarios en todo el territorio nacional. Ese mismo año se impulsó el proyecto piloto de Empresarialidad Femenina, iniciativa que posteriormente dio paso a las primeras Ventanillas de Empresarialidad Femenina, fortalecidas con el apoyo de organismos internacionales.

En 2013, CONAMYPE presentó la propuesta de Ley de Fomento, Protección y Desarrollo para la Micro y Pequeña Empresa, la cual fue aprobada en 2014, estableciendo un marco jurídico que fortaleció las condiciones para el crecimiento y desarrollo del sector.
La institución continuó consolidándose en 2017 al obtener autonomía administrativa, técnica y patrimonial, fortaleciendo su capacidad de respuesta y gestión en beneficio de las MYPE.
A partir de 2021, el Gobierno del Presidente Nayib Bukele impulsó un fortalecimiento histórico de la institución mediante un incremento significativo en su presupuesto, permitiendo la puesta en marcha de instrumentos financieros clave como el Fondo para el Emprendimiento y Capital de Trabajo (FECAMYPE) y el Programa de Garantías para la Micro y Pequeña Empresa (PROGRAMYPE), mecanismos establecidos en la Ley MYPE para ampliar el acceso al financiamiento.

Asimismo, durante el proceso de recuperación económica posterior a la pandemia por COVID-19, CONAMYPE brindó atención a más de 9,100 personas empresarias mediante procesos de formación y asesoría virtual, contribuyendo a la adaptación de los negocios a las nuevas dinámicas del mercado.
Entre 2022 y 2025, la institución impulsó importantes proyectos enfocados en la innovación, la transformación digital, el diseño y el fortalecimiento productivo, destacando iniciativas como INGENIUS RECHARGED, el Centro Textil, la Plataforma E-Learning, el Centro de Innovación y Emprendimiento Dinámico (CIED) y el CEDART Interactivo, espacios diseñados para promover la creatividad, la tecnología y el desarrollo empresarial.

A lo largo de estos 35 años, CONAMYPE ha evolucionado para responder a los desafíos y oportunidades de las MYPE salvadoreñas, consolidándose como una institución clave para la generación de empleo, la innovación, la inclusión productiva y el crecimiento económico del país.
Con esta conmemoración, el Gobierno de El Salvador reafirma su compromiso de continuar fortaleciendo las capacidades productivas de las micro y pequeñas empresas, reconociéndolas como actores fundamentales para el desarrollo económico sostenible, inclusivo y generador de oportunidades para la población salvadoreña.
