
La Asociación de Organizaciones de Microfinanzas de El Salvador (ASOMI) desarrolló un evento de análisis y diálogo en torno a los hallazgos del estudio sobre usura y sobreendeudamiento en la micro y pequeña empresa (MYPE), elaborado en alianza con el Observatorio MYPE de la Escuela LID de FUSAI.
El encuentro reunió a representantes del ecosistema MYPE, instituciones públicas, organizaciones de desarrollo nacionales e internacionales, y actores del sector financiero, con el propósito de dialogar sobre alternativas que permitan ampliar el acceso a financiamiento justo, oportuno y sostenible.

Durante la jornada se presentaron los resultados de las investigaciones, que estiman que los prestamistas informales otorgan aproximadamente US$1,251.5 millones anuales a las MYPE salvadoreñas. Del total estimado, el 52.8% corresponde a empresas que se autoexcluyeron del sistema financiero formal; el 34.6%, a MYPE que combinan financiamiento formal e informal; y el 12.6%, a negocios que recurrieron a prestamistas informales después de ser rechazados por instituciones formales.
El estudio también revela que el 22.5% de las MYPE informales combina créditos formales e informales, mientras que el 32.1% habría recurrido al financiamiento informal luego de autoexcluirse del sistema financiero formal debido a barreras, requisitos o la expectativa de que su solicitud fuera rechazada.

Desde la perspectiva de los asesores de crédito consultados, el 78.8 % considera que los microempresarios que dejaron de ser clientes de las microfinancieras están recurriendo principalmente a prestamistas informales. Entre los microempresarios que utilizaron esta fuente de financiamiento, el 43.5% lo hizo para atender una urgencia familiar, el 41.7% para continuar operando su negocio y el 36.3% para pagar otras deudas.
Los microempresarios señalaron como principales apoyos requeridos de las instituciones financieras la reducción de las tasas de interés, mencionada por el 72.4%, y la flexibilización de los requisitos de crédito, indicada por el 41%.

El evento contó con las valoraciones de la directora de Inclusión Financiera de CONAMYPE, Escarlin Vidal, y con un conversatorio entre representantes del ecosistema MYPE, quienes analizaron las oportunidades y recomendaciones derivadas de los estudios.
Entre las principales propuestas se encuentran ampliar la cobertura financiera mediante la innovación, particularmente en el segmento de las microempresas de subsistencia; revisar integralmente la Ley contra la Usura; simplificar los procesos de crédito; fortalecer la educación financiera; y promover productos adaptados a la capacidad de pago y a las condiciones de las MYPE.

Con este espacio, ASOMI reafirma su compromiso con la generación de conocimiento y la construcción de un sistema financiero más cercano, inclusivo y orientado al desarrollo sostenible de la MYPE salvadoreña.
