
Representantes del sector público, la empresa privada y organismos internacionales participaron este miércoles en el taller “El Salvador 2050: desafíos y oportunidades para una sociedad más longeva”, un espacio orientado a analizar cómo los cambios demográficos influirán en la economía, el mercado laboral y sectores estratégicos como el turismo durante las próximas décadas.
La actividad reunió a diferentes actores para reflexionar sobre el crecimiento de la población adulta mayor y las oportunidades que este fenómeno puede generar para el desarrollo económico del país. Entre los temas abordados destacaron la participación productiva de las personas mayores, su integración en la economía y la necesidad de adaptar servicios e infraestructura a una sociedad con mayor esperanza de vida.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, explicó que el Gobierno trabaja junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en iniciativas que permitan preparar al país para responder a las necesidades de visitantes de diferentes grupos etarios. Según indicó, uno de los objetivos es consolidar a El Salvador como un destino turístico capaz de ofrecer experiencias adecuadas para personas de todas las edades.

La funcionaria señaló que parte del análisis se enfoca en conocer mejor el perfil de quienes visitan el país y en fortalecer las capacidades del sector turístico para atender a una población cada vez más diversa. Esto incluye la preparación del talento humano y el desarrollo de servicios que respondan a las necesidades de viajeros de distintas generaciones.
Datos compartidos durante el encuentro muestran que alrededor del 60 % de los visitantes que recibe El Salvador pertenecen a las generaciones millennial y posteriores, mientras que el resto corresponde a integrantes de la Generación X y los llamados baby boomers, segmentos que generalmente superan los 50 años de edad y que representan un mercado con características y necesidades particulares.
Los participantes coincidieron en que el envejecimiento de la población no debe verse únicamente como un desafío social, sino también como una oportunidad para impulsar nuevas actividades económicas, generar productos y servicios especializados y fortalecer sectores con potencial de crecimiento, como el turismo, la salud, la vivienda y los servicios financieros.

El taller fue organizado por Agrisal y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como parte de una iniciativa orientada a generar información y promover la planificación de largo plazo. Ricardo Augspurg Meza, director inmobiliario de Agrisal, destacó la importancia de la colaboración entre el sector público, la empresa privada, la cooperación internacional y la sociedad civil para construir estrategias que respondan a las necesidades futuras del país.
El análisis de estos cambios demográficos cobra relevancia en un contexto en el que El Salvador ha incrementado la llegada de visitantes internacionales y busca fortalecer su competitividad. La planificación anticipada permitirá adaptar políticas, servicios e infraestructura para responder a las demandas de una población más longeva y aprovechar las oportunidades económicas que este proceso generará hacia 2050.
